lunes, 6 de octubre de 2008

LOS CRIMENES DE PABLO ESCOBAR

OJO POR OJO

Después de meses de sangrienta guerra, los carteles de Cali y Medellín parecen haber decidido que uno de los dos no cabe en el negocio.
REVISTA SEMANA
Fecha: 09/19/1988 -329


El miércoles 18 a las 7 de la noche, la cada vez más violenta guerra entre los carteles del narcotráfico de Medellín y Cali, que hasta ese día había sido librada solamente con los tradicionales métodos de la dinamita y la bala, pasó a la candela, a la fisica candela incendiaria. Fue el episodio central, mas no el único, de una nueva semana sangrienta de las muchas que ha durado ya una confrontación cuyo verdadero origen se discute con toda clase de versiones y especulaciones, y cuyo desenlace final es un verdadero misterio.El escenario del suceso fue una de las nueve droguerias que la cadena Drogas La Rebaja, cuyos propietarios han sido vinculados por las autoridades al Cartel de Cali, tiene en Medellin, la mayor de todas, situada a sólo una cuadra del Parque de Berrio, un verdadero hormiguero humano en el corazón de la ciudad. Pero lo más alarmante no fue el método utilizado sino las consecuencias. Hasta ahora las mafias habían afrontado sus batallas casi siempre en su propio ámbito, y los muertos que resultaban de ellas hacían parte generalmente de uno de los bandos. Pero este miércoles, el conflicto se salió de madre: las victimas fueron cuatro desprevenidos empleados de la droguería y un transeúnte. Uno de los empleados murió, al igual que uno de los ocho pirómanos que cometieron el atentado. Este no pudo haberse presentado en peor sitio ni a peor hora. Las autoridades calculan que en ese momento, unas 70 personas se encontraban dentro del establecimiento. A él llegaron los agresores, un grupo de hombres, todos muy jóvenes, con ametralladoras, vestidos de civil y con el rostro cubierto. Coparon las cuatro puertas del local y uno de ellos gritó: "¡Salgan todos rápido de aquí o se mueren!" en el mismo momento en que varios de ellos regaban gasolina por el piso y la estantería. El pánico evacuó el lugar en segundos, pero no todos alcanzaron a salir ilesos.Tres fueron alcanzados por el fuego que en cuestión de segundos comenzó a devorar el lugar. John Jairo Tirado de 23 años y Gustavo Orrego de 24, empleados del negocio, salieron corriendo de últimos con el fuego ardiendo en sus espaldas. La gente utilizó chaquetas y otras prendas para apagarlo y salvarle la vida a los dos jóvenes. Pero en el interior de la droguería, una mujer corrió con peor suerte: la cajera Diana Maria Alvarez de 32 años. Los bomberos no saben muy bien si quedó paralizada por el miedo o si se tropezó y cayó en la huida. Lo único que tienen claro es que hallaron su cuerpo carbonizado mucho más tarde, cuando 20 de ellos lograron finalmente controlar la conflagración. No fue fácil hacerlo: aparte del reguero de gasolina, los asaltantes habian lanzado bombas incendiarias que ayudaron, al igual que el material inflamable de buena parte de los medicamentos, a propagar el fuego.
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La huida de los pirómanos tampoco fue fácil. Se encontraron de frente con dos agentes de policia que pasaban por el lugar y que al darse cuenta de lo que sucedía, trataron de detenerlos. En el cruce de disparos cayó muerto uno de los asaltantes. Portaba una cédula falsa, robada una semana antes a un abogado de la ciudad. Por necrodactilia, la Policia lo identificó después como Javier Alberto Tabares, natural de Medellín. En el caótico tiroteo también resultaron heridos el mesero de un bar y otra empleada de la droguería.DUELO DE SICARIOS El incendio de la droguería es sin duda el hecho más grave de esta guerra, desde el carro-bomba que estalló en enero frente al edificio Mónaco de Pablo Escobar, acusado de ser el jefe del Cartel de Medellin. Pero muy pocos de los que se sorprendieron con el ataque a la droguería sabían que dos horas antes, las exclusivas unidades residenciales del sector de El Poblado, aledañas al Hotel Inter-Continental, se habían estremecido con un duelo a tiros entre dos bandas de sicarios, digno de hacer parte de un episodio de la serie de televisión norteamericana Miami Vice. La escaramuza dejó tres muertos.Según reveló a SEMANA el general Jaime Ruiz Barrera, comandante de la IV Brigada y cabeza visible de la lucha de las autoridades contra el Cartel de Medellín, se trató de un prolongado encuentro entre unos sicarios que madrugaron y otros que se dejaron madrugar. Tres agentes armados del Cartel de Cali, John Jairo Pasos, James Albeiro Osorio y Omar Dario Gómez, alias "La Muñeca", llegaron en moto al edificio Interlomas, con el aparente propósito de asesinar a varios de sus similares del Cartel de Medellín. Sólo que éstos ya estaban informados y los estaban esperando. Ni siquiera les dieron tiempo de entrar al edificio. Desde un Mazda y un Renault 21, ocho hombres los barrieron a punta de metralla. Al único que logró escapar, lo siguieron como perros de presa por todos los recovecos del sector residencial, hasta darle cacería en el interior de una urbanización. Su cadáver tenia al cinto una canana con 15 proyectiles.Pero el asunto no paró en estos dos hechos violentos. Unas 16 horas después de la quema de la drogueria, en plena y concurrida calle del barrio Laureles, frente a la Universidad Pontificia Bolivariana, Rogelio Ochoa Franco, de 47 años, fue baleado desde una moto. La escena fue particularmente dramática, por cuanto el asesinato se produjo mientras Ochoa descendía de un carro Datsun en compañía de su esposa, frente al almacén Ochoagro, de su propiedad. La mujer, Adriana Maria López, de 26 años, resultó gravemente herida.Por el apellido de esta nueva víctima, por el contexto y el momento en que se produjo, este atentado fue relacionado de inmediato con la guerra de los carteles. Se dijo inicialmente que Ochoa Franco era primo de Jorge Luis Ochoa, quien según la DEA es el número dos del Cartel de Medellín que encabeza Pablo Escobar Gaviria. Lo primero fue desmentido por la familia Ochoa Vásquez en llamadas telefónicas a diferentes medios de comunicación. Lo segundo es otro de los interrogantes que arrastra la actual guerra. Para quienes llevan la cuenta de las victimas, Ochoa Franco pasó a engrosar la lista: 78 sólo en Medellin en lo que va corrido del año, según la contabilidad hecha por el comandante de la IV Brigada. El alto militar reveló el jueves pasado que el Cartel de Cali ha perdido 60 de esas vidas y el de Medellín las 18 restantes.Y si en Medellin llovieron balas esta semana, en Miami no escampó. El mismo miércoles se informó de una balacera en la que perdieron la vida dos colombianos, ambos nacidos en Buenaventura: Angel Salcedo y José Omar Rodriguez. Las autoridades de la Florida atribuyeron el episodio a la guerra entre las mafias colombianas. Serían dos muertes más que se suman a las más de cien qué, según recientes publicaciones norteamericanas, ha cobrado la disputa en Miami.Todas estas cifras pueden ser insuficientes. Medellín es una ciudad que con aterradora frecuencia registra muertos sin identificar. Y si se tiene en cuenta que los asesinatos vinculados con mafia y los secuestros que a veces los anteceden, generalmente no se denuncian ni se publicitan, es muy posible que las cifras reales de la guerra entre los carteles estén muy por encima de las oficialrnente contabilizadas. Las autoridades se encuentran investigando, por ejemplo, si el hallazgo la semana antepasada del cadáver del ganadero Julio Alberto Restrepo Liévano en el municipio de Porce, a dos horas de Medellin, está relacionado con esta guerra. El ganadero había sido secuestrado el 20 de julio en el municipio de La Estrella, al sur del Valle de Aburrá. Acababa de regresar de Miami y en el momento del secuestro, participaba en una reunión de caballistas.SIN PELOS EN LA LENGUA Pero si algo sorprende más a la gente que la forma como los dos grandes carteles colombianos se están aniquilando, es la franqueza que ha caracterizado al general Ruiz Barrera en sus declaraciones a los medios de comunicación. En un país acostumbrado a que las fuentes oficiales, y en especial las militares, se reserven siempre el grueso de la información, son muy impactantes entrevistas como la que el comandante de la IV Brigada concedió la semana pasada a la cadena radial RCN, declaración que la agencia internaciona! de noticias AP reseñó ampliamente y a la que se refirió como "una cruda descripción de las guerras entre las mafias colombianas".Cruda si era. Aparte de la sumatoria del número de víctimas mortales del conflicto en Medellin, el general reveló que un primo de Pablo Escobar está implicado en el secuestro y asesinato de cinco ex militares el 11 de julio pasado. El general se refirió además al secuestro del comerciante Elkin Meza, quien al parecer se encontraba en poder de Escobar por una deuda no cancelada hasta que apareció muerto, con otros dos individuos, el sábado pasado en las afueras de Medellín. Es sin duda la más detallada declaración oficial que se ha hecho en torno a la guerra de los carteles, cuyos intringulis y pormenores son tan intrigantes como esquivos incluso para el mismo general.Pero de todo lo que dijo el general, pocas cosas resultaron tan significativas como las revelaciones sobre el caso del primo de Escobar. Se trata de José Luis Gaviria Rivero, hermano de Gustavo Gaviria, considerado mano derecha del gran capo de Medellín. Un allanamiento realizado en la capital antioqueña dentro de las investigaciones sobre el secuestro y posterior asesinato de cinco ex militares hace algunas semanas, permitió recoger completa documentación sobre el caso y detener, con base en ella, a Gaviria Rivero en el municipio de El Peñol. El general Ruiz Barrera reveló a SEMANA algunos detalles del operativo, que se realizó durante la primera semana de agosto. La casa-finca, enorme y suntuosa, allanada tras los hallazgos de Medellín, está ubicada al pie de la famosa piedra de El Peñol y se llama "Natacha". Es de propiedad de Gustavo Gaviria y todo parece indicar que allí permanecieron secuestrados los ex militares, asi como la señora Ema Posada de Mejia, secuestrada el mismo día que ellos, pero dejada en libertad días después.Los indicios en los que se basa tamaña sindicación son dos: el primero es una carta anónima, con instrucciones y anotaciones que hace alusión al secuestro y a la manutención de los secuestrados y que fue hallada en la casa-finca; el segundo es una rara coincidencia, pues el día del secuestro, el mayordomo y demás empleados de la casa-finca fueron licenciados y enviados a sus casas, donde permanecieron durante los 15 días que duró el secuestro.Pero hay más en las revelaciones hechas por el general Ruiz. Para él, la guerra puede estar originada en la disputa entre los grupos de la mafia colombiana por el control del mercado de Nueva York, que mueve anualmente unos 35 mil millones de dólares. Según el alto militar, el conflicto guarda los trazos de lo que tradicionalmente ha sido cada uno de los dos carteles: violento e implacable con la metralla y la candela el de Medellín y metódico y discreto el de Cali, que mucho más que su rival ha sabido limitar las acciones violentas, y legalizar y ampliar sus inversiones extradroga, pero que, al parecer está dispuesto a afrontar la situación actual hasta sus últimas consecuencias. A esto adjudicó el general el hecho de que la guerra haya tenido como escenario casi exclusivo a Medellin, ciudad a la que el Cartel vallecaucano parece haber preferido enviar sus avanzadas, con el fin de sustraer a Cali de las tropelias bélicas.LA HISTORIA POR DETRASA pesar de que la guerra entre los carteles, como la inmensa mayoria de las guerras en la historia de las mafias, tiene sus orígenes en los conflictos típicos derivados de un negocio ilicito, en donde las diferencias se resuelven de la única manera como se pueden solucionar entre personas que actúan por fuera de la ley, es decir por medio de la justicia privada, el problema entre los carteles de Cali y Medellín parece tener una buena dosis de ingredientes que bien podrían considerarse como politicos. Y aunque la disputa por el control del mercado neoyorquino de cocaina, el más grande de los Estados Unidos, no es un hecho ajeno al enfrentamiento entre ambos bandos, todo parece indicar que la guerra que se está librando desde hace varios meses tiene origenes de mayor envergadura, relacionados con las profundas diferencias existentes entre uno y otro bando sobre la forma como se debe enfrentar la guerra que, en mayor o menor grado según la época, han librado contra ellos las autoridades colombianas.Mientras el Cartel de Cali decidió desde hace algún tiempo, "reintegrarse a la vida civil", con base en una ofensiva de relaciones públicas a todos los niveles (deportes, política, negocios, etc.), el de Medellin optó por declararle la guerra al Estado. Los miembros del clan caleño han logrado, después de esforzarse durante algunos años, penetrar circulos sociales y empresariales del Valle, asi como sectores de la clase política no sólo de ese departamento, sino de otras regiones del país. Por su parte, los jefes del Cartel de Medellin, que a principios de la década habian logrado posicionarse bien en algunos círculos de la capital antioqueña, se lanzaron después de 1984, a una ofensiva muerte contra todo aquel que les pisara un callo.De acuerdo con informaciones que manejan los organismos de seguridad, el distanciamiento habría comenzado con el asesinato del ministrc de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, en abril del 84. Según esta versión, cuando el llamado grupo de "Los Extraditables", asociado al Cartel de Medellín, decidió asesinar a Lara, se cree para financiar la operación, un pool de capos que aportaron gruesas sumas de dinero. Al parecer los jefes del Cartel de Cali se negaron a participar en el asunto e incluso habrían enviado un mensaje a la cumbre de jefes de la mafia que se reunió por aquellos días. En el mensaje, con cierta clarividencia política, las gentes de Cali advertían que ese crimen se voltearia en contra de todos. El mensaje decía también que si Lara era asesinado, no contaran con Cali para nada de ahí en adelante.Lara fue muerto y a partir de entonces, cada uno de los carteles cogió por su lado. Sin embargo, todo indica que en un principio, la cuestión no adquirió los visos de un enfrentamiento, sino más bien los de un intento de cada uno de los bandos, por demostrar que tenía la razón y que el otro estaba equivocado en su estrategia política sobre la forma de enfrentar a las autoridades y a la sociedad. Por esos días, comenzó a hacer carrera una frase que definia asi las diferencias entre los dos grupos: "El Cartel de Cali soborna, el de que Medellín prefiere matar".La cosa se congeló cuando fueron detenidos en España Gilberto Rodríguez Orejuela, entonces acusado de ser el jefe del Cartel de Cali y hoy exonerado por la justicia colombiana, y Jorge Luis Ochoa, del Cartel de Medellín. Verse obligados ambos grupos a enfrentar el mismo problema los obligó a actuar en forma coordinada. Y la coordinación surtió efecto: ambos lograron el objetivo de traer extraditados a Rodriguez y a Ochoa a Colombia, en vez de que fueran enviados a Estados Unidos, donde seguramente habrían sido juzgados y condenados a penas interminables.Pero una vez este asunto quedó atrás, comenzó la batalla jurídica de cada uno de los dos extraditados al país, por salir libres en Colombia. Y mientras esto sucedia, la coordinación dejó de existir. Cuando Rodríguez estaba enfrentando un juicio en Cali, se produjo el asesinato del director de El Espectador, Guillermo Cano. Según fuentes vinculadas al juicio, Rodríguez habria dicho en privado en esos dias: "Ese crimen sólo lo pudo haber cometido un enemigo mío, porque el único perjudicado con esto soy yo".La guerra entre el Cartel de Medellín y las autoridades colombianas se ha agudizado desde entonces y, más allá de las limitaciones con que actúan los organismos del Estado, lo cierto es que hoy en día los capos de Medellín, comenzando por el propio Escobar, lucen bastante arrinconados. De los de Cali, poco o nada se sabe. En contraste con lo que sucede permanentemente con las noticias provenientes de Medellín, en Cali nunca se informa de allanamientos de las autoridades contra propiedades del Cartel valluno y mucho menos de la huida de los jefes caleños ante una inminente captura por parte de la Policia o el Ejército, como si sucedió con Pablo Escobar hace algunos meses.Lo anterior ha llevado a algunos a especular que el gobierno parecería estar dándole un trato selectivo a los dos carteles, que estaria agudizando los enfrentamientos entre ellos. Un observador antioqueño, generalmente bien informado en temas de narcotráfico, llegó incluso a decirle a SEMANA, refiriéndose a los recientes problemas del Partido Social Conservador: "Uno podría creer que a la mafia el gobierno le está aplicando una política similar a la que le aplica a sus relaciones con los conservadores: con unos se habla y con otros no, para ponerlos a pelear".Aunque esta teoría resulta aventurada, lo que sí está claro es que, a pesar de los problemas de violencia que la guerra entre los carteles está generando en centros urbanos de la importancia de Medellín, nadie, ni el gobierno ni los colombianos que nada tienen que ver con el negocio de la droga y que son la inmensa mayoría, parece muy dispuesto a intervenir para que el enfrentamiento se acabe. Muchos creen que en esta guerra no hay bala perdida ni muerto malo, y que si el Estado ha resultado incapaz de aniquilar a los narcotraficantes, está bien que se aniquilen entre ellos. Pero episodios como los de la semana pasada plantean nuevos interrogantes. ¿Se puede seguir mirando con indiferencia una guerra que, como en el caso del incendio de Drogas La Rebaja en Medellín, ha comenzado a cobrar víctimas en la población civil? Es posible que no. Sería tan absurdo como pretender que la guerrilla y los paramilitares se acaben entre ellos sin que el Estado haga nada. Lo grave es que intervenir en el asunto determina que las autoridades asuman una tarea aún más compleja de la que están realizando por cuenta del fenómeno del narcotráfico: no sólo combatir la siembra, producción y exportación de la cocaína, sino además controlar una guerra que en su loca carrera se puede llevar por delante a muchos inocentes.




LA GUERRA ES TOTAL

Con el asesinato de Luis Carlos Galán muchos se preguntan cómo llegamos a esto.
Fecha: 09/18/1989 -381

Cuando mataron a Rodrigo Lara Bonilla, la redacción de SEMANA escogió como título de carátula "Muerte anunciada". Cuando tula "Muerte anunciada". Cuando asesinaron a Guillermo Cano, el encabezado fue ¡De pie!. Cuando le llegó el turno a Jaime Pardo Leal, el título fue "Al país se lo llevó el diablo". Y cuando José Antequera cayó y Ernesto Samper fue herido, las palabras escogidas fueron ";Carajo, no más!". El viernes 18 de agosto, a las 11:30 de la noche, cuando tocaba tomar la decisión sobre el encabezado de la carátula del asesinato de Luis Carlos Galán, los mismos periodistas no pudieron encontrar palabras. Había un sentimiento de frustración que no se podía expresar. Por lo tanto, se decidió publicar sobre la foto del líder desaparecido su nombre y las fechas de su nacimiento y muerte.Pero en medio de esta revisión de carátulas, llamó la atención algo que, si bien era obvio, no por ello resultaba menos dramático. Habían transcurrido cinco años desde el asesinato de Rodrigo Lara, el 30 de abril de 1984. Probablemente los cinco años que más han cambiado la faz del país. Y sin embargo, aunque ya nada era lo mismo, un factor había permanecido inmutable. Los cinco magnicidios habían sido atribuidos por la justicia colombiana a las mismas personas: los extraditables.Para los organismos de seguridad colombianos, esos extraditables tienen nombre propio: Pablo Escobar Gaviria y Gonzalo Rodríguez Gacha. Pero tal vez tan impresionante como los cinco magnicidios en cinco años, es que en las dos primeras semanas de agosto, hasta la muerte de Galán, el mismo grupo ha sido señalado por las autoridades como el responsable de cuatro asesinatos: el de la juez María Elena Díaz, el del magistrado Carlos Valencia, el del comandante de la Policía de Antioquia, coronel Valderrama Quintero, y el del propio Galán. Todas estas personas, de una u otra forma, estaban desempeñando papeles protagónicos en la lucha contra el narcotráfico. Esto sin mencionar que en esa misma quincena había ya fracasado un intento de matar a Galán en Medellín, un juez había tenido que salir del país y la justicia en pleno había presentado su renuncia. Si se tiene en cuenta que en la guerra de las esmeraldas del mes anterior había habido otra media docena de sangrientos episodios, como el asesinato de la "reina de la coca", el tiroteo de Altos del Portal, el atentado al alcalde de Chía, el asesinato del sobrino de Víctor Carranza y los carro-bombas a Tecminas y el de la calle 94 en Bogotá, esto significaría que en Colombia existe en la actualidad una persona o un pequeño grupo de personas que están dictando sentencias de muerte a razón de dos por semana. Y si este promedio de crímenes suena alto, va más en ascenso que en descenso, ya que en la semana pasada fueron tres, incluyendo dos en un mismo día, de los cuales el último fue el asesinato de Luis Carlos Galán. Es difícil asimilar que una sola organización pueda tener la capacidad logística y la sangre fría para ubicar, rastrear y ejecutar a un ciudadano cada tres días. Más aun si se trata de personas generalmente con escolta, en algunos casos, como el de Galán, con más de 20 guardaespaldas. Más que la audacia, sorpren- de en ocasiones la capacidad de res puesta. El alcalde de Chía, Orlando Gaitán Mahecha, dio unas declaraciones por televisión a las 7:30 p.m.contra Gonzalo Rodríguez Gacha y en menos de doce horas fue abaleado en la autopista norte en Bogotá. El magistrado Carlos Valencia firmó, después de almuerzo, el pasado miércoles un fallo contra Rodríguez Gacha y a las 6:30 p.m. de ese mismo día moría, después de haber recibido varios tiros en una céntrica calle de Bogotá. Era el miembro número 41 de la rama judicial asesinado en virtud de su participación en instancias jurídicas relacionadas con la represión al narcotráfico y su secuela paramilitar. Los organismos de seguridad coinciden en que en estas dos actividades las decisiones son de los jefes a quienes en ese mundo todos no sólo respetan sino temen. Y los dos jefes nacionales han sido identificados por los investigadores oficiales como Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha.Pero si la cifra de 41 jueces impresiona, qué decir de los casi 800 militantes de la Unión Patriótica que han caído en los últimos cuatro años de guerra sucia. Fuentes del alto gobierno consultadas por SEMANA afirman que la información recogida a lo largo de este periodo permite concluir que la casi totalidad de estos crímenes políticos han sido inspirados y concebidos por el brazo armado del cartel de Medellín, encabezado por Rodríguez Gacha. En su cruzada a muerte contra el comunismo, cuyo propósito final es eliminar a las FARC, ha sido respaldado por hacendados no narcotraficantes de todo el país, que han sido víctimas de años y años de boleteo, secuestro y extorsión por parte de la subversión.El mayor número de homicidios atribuidos a una persona en los últimos tiempos, fue a un personaje costeño del contrabando y la marimba, llamado Tin Sánchez, a quien en una vida dedicada a desafiar a la ley se le contabilizaron 78. En la guerra que la mafia le ha declarado al país, cualquier cálculo, por conservador que sea, supera el millar.Las etapas de la guerra Aunque la guerra lleva cinco años, ha cambiado de naturaleza. Antes para los narcotraficantes era una guerra de autodefensa que pretendía evitar su extradición. Ganada esa batalla al derrumbarse en diciembre del 86 el Tratado de Extradición, la mafia enfiló sus baterías hacia una campaña de intimidación, destinada a dejar en claro que si no iban a caer en manos de la justicia gringa, tampoco iban a caer en manos de la justicia colombiana. Esta segunda batalla, sin embargo, la ganaron a medias. Porque si bien muchos jueces, oficiales y suboficiales, lo mismo que funcionarios de la rama ejecutiva, se entregaron por las amenazas o los millones, otros más surgieron como verdaderos héroes y le pusieron el pecho al problema que significaba impartir justicia en una lucha desigual.Ante la imposibilidad de una victoria total, la mafia decidió pasar a una tercera fase de su guerra: la desestabilización. Como las cabezas del narcotráfico no lograron intimidar a todo el mundo, abrieron fuego en una forma cada vez más indiscriminada ya no sólo en contra de los encargados de reprimir su actividad, sino en contra de toda la sociedad. Para muchos, esta etapa se inició con el secuestro del entonces candidato de la oposición conservadora, Andrés Pastrana, y el asesinato del procurador Carlos Mauro Hoyos. Pero no se ha detenido. Todo lo contrario. Sada vez ha ido aumentando y haciéndose menos selectiva y más sangrienta.En esta fase pasó a jugar un papel preponderante la cruzada anticomunista, en la cual se pasó del asesinato individual de dirigentes de izquierda, al exterminio masivo de campesinos sindicalizados y, como en el caso de La Rochela, de investigadores judiciales.El sueño frustradoLa acelerada agudización de esta guerra se podria explicar también como un acto de desesperación. A pesar de que en el país se ha vuelto un lugar común afirmar que el gobierno no ha hecho nada contra el narcotráfico, lo cierto es que, si se mira desprevenidamente y sin desconocer las grandes limitaciones que han acompañado su acción, el gobierno del presidente Virgilio Barco ha venido golpeando a la mafia, especialmente en el campo de la actividad misma del narcotráfico. Sin duda alguna, uno de los móviles del asesinato del comandante de la Policía de Antioquia, el coronel Quintero, fue el hecho de que encabezó las operaciones que, en el último mes, permitieron desmantelar numerosos laboratorios en el Magdalena Medio antioqueño y decomisar cerca de 10 toneladas de cocaína. Aunque una de las grandes limitaciones de la lucha contra la droga ha sido el nivel de infiltración de la mafia en las Fuerzas Armadas y sus cuerpos de inteligencia, lo cierto es que en ese campo el gobierno ha logrado algunos avances. En los últimos tres años, 1.700 oficiales de distintos rangos han sido retirados del servicio por su sospechosa o probada vinculacion con la mafia. Adicionalmente, y por primera vez desde que aparecieron en el escenario nacional, los grupos paramilitares han sido, aunque en forma insuficiente, golpeados en su infraestructura. La captura de Luis Alfredo Baquero, el temible "Vladimir", la semana pasada, es señal de que algo se está haciendo en este terreno.Pero todo lo anterior no explica integralmente la violenta respuesta de la mafia. No menos significativo es el hecho de que así como la situación no parece tener salida para el sistema, tampoco parece tener salida para ellos. Hace cinco años, sus vidas tenían alguna perspectiva. En 1982 financiaban políticos y hacian política, publicaban periódicos y salían a la plaza pública. Pablo Escobar era "padre de la patria" y sus obras cívicas eran vistas con buenos ojos. Carlos Lehder hablaba una hora de corrido con Yamid Amat en "Caracol 6 a.m. 9 a.m.". Inclusive se ha rumorado que en el banquete de celebración del triunfo de Felipe González estaba Pablo Escobar. Gran parte de la burguesía nacional buscaba sacarles tajada prestándoles servicios o vendiéndoles lo que fuera. El modelo para ellos parecía ser el del viejo Joseph Kennedy, quien al inicio de su carrera fue acusado por todo el mundo de contrabandista de licor en la época de la prohibición, pero cuyo dinero se impuso a la larga. Y se impuso tanto que sus hijos se convirtierón en la primera familia de Estados Unidos. Como se han hecho muchos paralelos entre la prohibición del licor en los años 20 y la de la droga en los 80, la comparación no era una locura. Bastaba demostrar la importancia en la lucha por erradicar el mal, legalizar el producto y blanquear los capitales.Algunas de estas premisas se cumplieron. La lucha contra el tráfico y el consumo de estupefacientes ha sido la mayor frustración del mundo en la última década. Ni el poderio de Estados Unidos, ni las medidas policivas, ni las campañas educativas han logrado hacer la menor mella en la creciente consolidación del negocio. Por eso mismo no sería absurdo pensar que, si en estos últimos años no hubiera corrido tanta sangre, a estas alturas la comunidad internacional estuviera estudiando seriamente alguna forma de convivencia con ese negocio.Y tal vez es por culpa de eso el sueño de los narcotraficantes nunca se cumplió y su vida se volvió una pesadilla. Hoy en día, y a pesar de sus millones, su existencia parece no tener futuro. Perseguidos no sólo por las autoridades colombianas, sino por la Interpol, Scotland Yard, la DEA, la CIA, la KGB y hasta la Policía Montada del Canadá, no tienen ninguna posibilidad, en el resto de sus días, de volver a la rutina de una vida normal. Actividades tan cotidianas como ir a un restaurante o al cine, posiblemente no las verán en el resto de su existencia. En el momento en que son identificados, sus hijos no son aceptados en ningún colegio. En otras palabras, se han convertido en fieras acorraladas que no tienen sino instinto de supervivencia y nada que perder. Mil millones de dólares puede parecer mucho dinero. Pero si sólo sirven para tener que cambiar de casa cada semana y vivir en la selva rodeado de guardaespaldas, walkietalkies y Toyotas, la vida no vale nada.Y esa es la principal explicación de la guerra total que han declarado. Su único propósito es la desestabilización total del sistema y de la sociedad para presionar el cambio de las reglas del juego frente a ellos. No saben exactamente lo que buscan. Puede ser el diálogo, una legalización, una amnistía, una tregua o simplemente la indiferencia. Cualquier cosa con tal que sea diferente a lo que tienen hoy.Es ahí donde comenzó el círculo vicioso que está acabando con Colombia. En busca de los objetivos mencionados, el cartel de Medellín no ha hecho otra cosa que aumentar su escalada de terror. La sociedad, que posiblemente en otras circunstancias había estado dispuesta a darles una oportunidad a los narcotraficantes, se ha visto obligada a cerrarles todas las puertas. Y en esta medición de fuerzas han entregado sus vidas algunos de los colombianos más ilustres del final de este siglo y miles de inocentes anónimos. Ahora acaba de sumarse a esa lista quien era tal vez la mayor esperanza de Colombia al acercarse el año 2000: Luis Carlos Galán Sarmiento.
El rubicón Pero en toda esta historia, ¿cuándo llegó el punto de no retorno? Sin duda, el 30 de abril de 1984, cuando asesinaron a Rodrigo Lara Bonilla. Al igual que Somoza con el asesinato de Chamorro y Marcos con el de Aquino, la eliminación de quien sim- bolizaba la lucha contra ellos se volvió el comienzo del fin. Ahí empezo la clandestinidad, luego la sed de venganza y, finalmente, la guerra total.Algunas veces la intimidación parece darles un éxito momentáneo. Han logrado neutralizar la acción de la justicia, infiltrar a las Fuerzas Armadas, evitar la extradición y aterrorizar a la población. Todo esto ha producido una sensación de impotencia que ha impulsado a muchos a pensar que ha llegado el momento de tirar la toalla. Esto era lo que se estaba sintiendo en Colombia en la mañana del viernes 18 de agosto, cuando se conoció el asesinato del comandante de la Policía de Antioquia. Treinta y seis horas antes había muerto un magistrado del Tribunal de Bogotá y esto habia estado a punto de producir un hecho sin precedentes en la historia del mundo: la renuncia colectiva de todos los funcionarios de la rama judicial. Y esto para no mencionar el bochornoso episodio en la velación del cadáver de Valencia en el que, ante la protestas de la viuda y demás deudos los ministros de Justicia y Gobierno y el Procurador debieron abandonar e recinto. En esa misma semana, dos jueces habían renunciado ya por amenazas contra su vida y la de sus familias. En ese ambiente de desconcierto, el alcalde de Medellin, Juan Gómez Martinez, propuso la mano tendida en lugar del pulso firme: dialogar con los narcotraficantes. En ese momento, su propuesta dividió a la opinión. Aunque muchos lo consideraron audaz, otros consideraron que sus declaraciones eran una locura.Con el asesinato de Galán aspiraban a unificar a la opinión pública a favor de un replanteamiento. Pasó exactamente lo contrario. La opinión pública sí se unificó, pero no a favor de claudicar sino de seguir luchando, al costo de sangre que esto implique. La frase que Luis Carlos Galán convirtiera en su slogan más combativo, ha adquirido una dramática vigencia: "Ni un paso atrás, siempre adelante,y lo que sea menester, que sea". "Así lo viví"Pocas veces recuerdo una manifestación con tanto entusiasmo. Ese día Luis Carlos estaba eufórico. La encuesta de El Tiempo,en la cual liquidaba a todos sus adversarios, habia aparecido el día anterior. El siempre habia sido optimista, pero por primera vez estaba seguro de que iba a ganar. La carretera para entrar a Soacha estaba repleta y la camioneta que lo transportaba apenas podía avanzar. El ánimo era especialmente festivo. Tanto, que cuando llegó lo bajarón en hombros casi que hasta la tarima.El, Germán Vargas y yo llegamos de primeros, pero cuatro guardaespaldas subieron antes para chequear que no hubiera nada sospechoso. Entonces le señalaron que podia seguir. Lo hizo y apenas alcanzó a caminar algunos pasos, cuando levantó el brazo derecho haciendo el ademán tipico con el que iniciaba todas sus presentaciones en la plaza pública.En ese momento sonaron tres ráfagas de ametralladora. Yo estaba tres metros detrás de él y lo vi caer, al tiempo con el animador de la manifestación, quien era el único que estaba sobre la tarima cuando llegamos. Mi primera reacción fue empujar a Germán Vargas, que estaba detrás de mi, y después me lancé al piso. Ahí arrancó la verdadera balacera.Fue algo surrealista y es increíble lo que duró. Disparaban los guardaespaldas de Luis Carlos, la policia y dicen que hasta francotiradores apostados en los techos. Miles de personas estaban botadas en el piso, mientras el traqueteo de las ametra- lladoras continuaba. Cuando volteé a mirar, reconocí a Luis Carlos, caído en la tarima, por el color de su vestido. Uno de los guardaespaldas lo estaba protegiendo con su cuerpo. Entonces me acerqué y le dije al escolta que consiguiera un vehículo para llevarlo al hospital. Con tres guardaespaldas lo levantamos. El tenía los ojos abiertos y estaba consciente aunque no hablaba. Yo le dije "tranquilo Luis Carlos", mientras lo bajábamos de la tarima, seguro de que se salvaria. Pasamos por encima de los cuerpos de la gente que habia caído y alcancé a ver a algunos heridos inmóviles. Con dificultad recorrimos los 15 metros que nos separaban de un automóvil blindado, del cual casi no podía abrir la puerta. Dos de los escoltas dieron la vuelta y uno de ellos se sentó en la parte trasera con la ametralladora terciada, mirando alrededor. Yo, que estaba luchando para ubicarlo en el asiento, le grité que me ayudara. Finalmente lo haló y Luis Carlos quedó en el piso. El otro guardaespaldas que estaba detrás de mi se subió arrodillado en el asiento trasero y me retiró. Poco antes de que el vehículo arrancara lo vi por última vez. Esa mirada no se me va a olvidar nunca".Patricio Samper, concejal de Bogotá por el Nuevo Liberalismo y testigo presencial del atentado a Luis Carlos Calán.¿Se podia salvar Galán?Muchos colombianos se siguen haciendo esta pregunta. Sin embargo, varios médicos consultados por SEMANA aseguraron que la supervivencia, en un caso como el suyo, habría sido un verdadero milagro. Por varias razones:·Aun cuando Galán sólo presentaba tres heridas de bala, una en el abdomen, otra en la ingle y otra en el costado derecho, estas comprometieron la aorta.·Cuando la arteria aorta se rompe, produce hemorragia. Esta arteria es la que mueve toda la sangre del organismo. La presión revienta todo lo que está al lado y el abdomen no tiene capacidad para retener la sangre. En menos de cinco minutos la persona se desangra.· Los médicos calculan que el senador Galán perdió en la misma plaza de Soacha por lo menos 4 litros de sangre. Una persona tiene normalmente entre 5 y 6. Una hemorragia de tal magnitud hace que la persona pierda los reflejos y entre en un shock hipovolémico. Por esto, cuando Galán es introducido al carro ya se ve totalmente exánime, sin reflejos.·En estas circunstancias, aun cuando en el hospital de Bosa se hubiera contado con los equipos de estimulación cardiaca y con suficiente cantidad de sangre O negativo, no era seguro que hubiera sobrevivido. El traslado de Bosa a la Caja Nacional, con desviación al Hospital de Kennedy por el grave estado de su salud, respondió a las buenas intenciones de sus acompañantes, quienes desconocían la seriedad de las heridas, pues la hemorragia masiva era interna.Los médicos Alonso Ojeda, de urgencias del Seguro Social, y Oswaldo Ceballos, del Hospital de Kennedy, aseguran que aun cuando el atentado hubiera sido en las propias puertas de un hospital con todas las de la ley, las posibilidades de que Galán hubiera sobrevivido eran muy remotas.Las medidas Después de uno de los consejos de ministros más largos de los últimos gobiernos,el presidente Virgilio Barco, rodeado por todos sus ministros, anuncio en directo por televisión las siguientes medida contra el narcotráfico:Extradicion por decreto Se suspende el articulo del Código Penal que exige que se aplique un tratado internacional para extraditar a un colómbiano.Se establece la posibilidad de extradita por via administrativa, sin necesidad de concepto previo de un órgano judicial.Retencion de personas El Consejo de Ministros puede ordenar la retención de personas contra las cuales haya graves indicios de que atentan contra la paz pública.Decomiso de bienes Serán decomisados bienes de narcotraficantes sin necesidad de que estos hayan sido condenados.Serán decomisados bienes muebles o inmuebles que sean utilizados directamente para la producción, procesamiento, tráfico o comercialización ilegal de estupefacientes o narcóticos.Sanciones a testaferros Quienes presten su nombre para ocultar al verdadero propietario de cualquiera de esos bienes serán sancionados con pena de prisión hasta de diez años y multa.Detencion e incomunicación En los casos de narcotráfico, terrorismo y delitos conexos, un sospechoso puede ser detenido y mantenido incomunicado durante siete días.Protección a jueces Se crea un fondo especial para hacer más eficaz la protección a jueces y a sus familiares.Proselitismo armado Prisión de tres a seis años y multa de 10 a 50 salarios mínimos mensuales a quien utilice armas o amenace por cualquier medio para obtener apoyo o votación para determinado candidato o impida por los mismos medios el ejercicio libre del sufragio.Jurado de conciencia Se suprime el jurado de conciencia.Vladimir: por fin unoEste fue el comentario general cuando la opinión pública se enteró de la captura de Alonso de Jesús Baquero, alias "Vladimir", "Rambo", "Lenin" o "El Negro", uno de los hombres más buscados en el pais en los últimos seis meses y cuya detención fue el gol de la honrilla que se le pudo marcar al monstruo narcoparamilitar. El Cuerpo de Elite de la Policía Nacional, dentro del plan que se ha llamado "Operación Apocalipsis", llegó hasta la residencia de "Vladimir" en Puerto Berrío (Antioquia) y lo detuvo sin que sus guardaespaldas opusieran resistencia. De inmediato él y las dos personas que lo protegían fueron trasladadas a Bogotá, en medio de impresionantes medidas de seguridad.Aun cuando el nombre y la figura de "Vladimir" sólo comenzaron a sonar y a verse a raíz de la masacre de La Rochela, en donde fueron asesinados 12 funcionarios de la rama judicial, ocurrida el 18 de enero de este año, antes ya había sido noticia. Cuatro años atrás su figura, con el nombre de "comandante Alfredo", había aparecido en el Noticiero TV-Hoy, en un documento que para algunos parecia entonces como un montaje de los servicios de inteligencia. Se trataba de las declaraciones de tres desertores de las FARC contando todo tipo de atrocidades cometido por la guerrilla. Ese testimonio filmico, asi como un reportaje aparecido en la revista VEA, venía acompañado de un elemento romantico: el "comandante Alfredo" decía que se había enamorado perdidamente de la guerrillera Bertha y que había pedido permiso a sus jefes para "asociarse" con ella. Una vez la guerrilla les dio la bendición engendraron una hija, pero como sabían que dentro del código guerrillero a los cinco meses tienen que entregar el hijo, decidió elaborar un plan para desertar de las FARC con su esposa.Pero no se contentó con ser un desertor que combatía a la guerrilla verbalmente sino que decidió darles plomo y hacerse sicario para actuar no tanto contra la guerrilla como contra dirigentes populares y de izquierda, así como funcionarios del gobierno.En octubre de 1987 debutó. En la finca "El Diamante", en Puerto Boyacá, participó en el genocidio de 19 comerciantes que habian sido advertidos de no pasar por esa zona. Como no cumplieron la orden fueron maniatados, descuartizados y arrojados al rio Magdalena. En marzo del 88, participó en las masacres de las fincas "Honduras" y "La Negra", en donde lista en mano 22 trabajadores bananeros simpatizantes del EPL fueron asesinados y fusilados ante la mirada de sus mujeres e hijos.En abril del 89, 21 pescadoreS -también con lista- en Punta Coquitos (Antioquia) fueron sacados por la fuerza y embarcados para ser ahogados. Como todos no cabian en la fatal embarcación, algunos de ellos fueron fusilados con proyectiles R-15 en la nuca. Finalmente, en enero de este año en La Rochela (Santander), haciéndose pasar con sus compinche por guerrilleros de las FARC que tenían información importante para la investigación que adelantaban jueces y funcionarios de Instrucción Criminal, asesinaron a 12 y dejaron a 3 heridos.Los sobrevivientes reconocieron a" Vladimir" en todas estas masacres lo señalaron como el jefe del grupo de sicarios. Al ser trasladado a Bogotá asombró su sangre fría. Ante las preguntas de los periodistas respondia sin que se le moviera un solo músculo de la cara, que lo estaban confundiendo y que debia tratarse de otra persona que responde a su mismo nombre y a sus mismas características físicas. Sin embargo, nunca explicó por que tratándose de un humilde finquero tenia dos guardaespaldas armados.

LAS DOS CONVERSACIONES CLAVES
SEMANA reproduce una conversación interceptada a Pablo Escobar y la reivindicación telefónica del crimen de Jaramillo, que constituyen piezas claves del rompecabezas de la investigación.
Fecha: 04/23/1990 -412
Esta es la conversación interceptada por los Servicios de Inteligencia, la noche anterior al asesinato de Jaramillo, entrl Pablo Escobar y alguien que las autoridades identitican como El Zarco y a quien consideran uno de los jefes de sicarios del cartel de Medellin. Las autoridades relacionaron el contenido de esta conversación con el inminente atentado y la orden de paso de los 300 mil pesos al sicario.PABLO ESCOBAR: ¿Qué más ha hábido? ¿cómo anda la cosa? EL ZARCO: Todo va muy bien. Lo que usted mandó a hacer todo va bien, lo vamos a hacer mañana. Es que me habia quedado mal el señor de treinta y siete. Adelante.P,E.: Correcto, correcto. Pero no lo haga usted porque usted está en un sólo trabajo y solamente, ¿me entiende? E.Z.: Si, yo tengo la gente que va a hacer la vuelta. Con el trabajo voy muy bien, ya cobré la cuenta. Me la pagan el viernes, todo muy bien. Ya tengo todas las cuentas,adelante.
P.E.: Correcto, correcto, una cosu muy importante para que pongan al del valor, el colaborador suyo, el del valor, ¿me copió? E.Z.: Afirma, afirma, tranquilo, ya mañana todo el mundo me va a empezar a dar la plata.P.E.: Pero es que necesito comenzar a girar, ¿me copias? E.Z.: Afirma, adelante.P.E.: El chino está necesitando una plata, una plata, entonces ¿cómo hacemos? E.Z.: Mañana me van a dar los sobrinos. Mañana me van a dar cuatro personas, cuatro personas, entonces mañana yo se la doy, yo mañana se la doy, adelante.P.E.: Correcto, correcto, entonces comuniquese con él y le dice que mañana se la da, y organiza todo lo de las cuentas y todo.E.Z.: Muy bien.P.E.: ¿Y cobró lo de la apuesta? E.Z.: Sí señor, que el viernes me entregan la plata y también ya sé quién tiene los 300 pesitos que le van a regalar a usted, los 300, adelante.P.E.: Y ¿cómo va lo de los 300? E.Z.: Los 300 no los tiene el señor que usted me habia dicho, los tiene otro señor. Ahorita tengo que darle una razón a ver si usted quiere que los echen por un lado que vinieron, adelanteP.E.: Mejor que se los entreguen a Armando, que se los entreguen a Armando, porque huce dos meses me dijo que me los iba a echar y no me los ha echado, pues mejor que se los lleve a Armundo, ¿me entiende? E.Z.: El no los tenia, él no los tenía, los tenía el otro señor, otro señor, el socio del que los regaló. Entonces yo voy a dar la orden de que se los entreguen a Armando, ¿me copió? P.E.: Bueno, primero pregúntele si van en camino o que por qué es que él me dijo huce dos meses que los iba a echar. Entonces pregúntele al primero qué pusó, si los tiene toduvía. Si no los ha echado, que los devuelva, ¿me copió? E.Z.: Afirma, afirma, él me dijo que no los ha echado porque no ha tenido por dónde, pero que ahí están. El los tiene en la mano, lo tiene otro señor, yo le voy a decir que se lo entreguen a Armando. Están aquí, están aquí, adelante.P.E.: Correcto, que se lo entreguen a Armando. Consigale beeper a "Tivi", consigale beeper a "Tivi" y consigale beeper al valor. Todas con beeper porque si de pronto no encuentro a uno, que encuentre al otro, para que... para que los cheques y todo funcione bien, ¿me copió? E.Z.: Le copié, ya los compré, ya los compré, mañana cada uno tiene beeper, mañana, mañana, adelante.P.E: Correcto, correcto, entonces necesitamos comenzar a girar, pilas.Esta es la conversación sostenida por los periodistas de una emisora de radio con el individuo anónimo que reivindicó el asesinato de Jaramillo a nombre de Castaño, presuntamente heredero de la organización de El Mexicano.PRECUNTA: A la orden.RESPUESTA: Vea compa, ahi le dejamos a Jaramillo Ossa para que a nosotros no nos sigan viniendo con declaraciones como las de que él fue a Mutatá a hablar pestes de Fidel Castaño y de Henry Pérez, en declaraciones que le dió a personas muy allegadas a él. Eso le, costó la vida tajantemente a él. Porque la izquierda que ha venido azotando nuestra fincas y nuestros predios, asesinando nuestro ganado, asesinando a obreros que nosotro tenemos, teníamos que cobrárselo a Jaramillo Ossa, ¿me entienden? P.: ¿Ustedes quiénes son? R.: Nosotros somos del grupo de Fidel Castaño, de Henry Pérez, ustedes saben muy bien quiénes somos nosotros, ¿me entiende? nosotros desafiamos públicamente a Maza Márquez o al que sea, que nos sigan buscando en el Magdalena Medio o donde sea, que no nos va a encontrar. El fin de semana probablemente este fin de semana, sacaremos un comunicado, ustedes los medios de comunicación no se vayan a dejar confundir acerca del reinicio del cartel de Medellín de la actividades terroristas de Colombia.P.: ¿Son del cartel de Medellín? R.: Si señor. ¿No saben ustedes a quién pertenece Fidel Castaño? Es la persona que reemplazó a El Mexicano, si lo quiere saber, compa.P.: ¿Y cuales son las acciones que pretenden realizar? R.: Ya estuvo la primera ¿o le parece poco? P.: ¿Ustedes en dónde se encuentran? R.: Nosotros nos encontramos muy bien situados hermano, y queremos que le digan a la opinión pública que el próximo que sigue será el señor César Gaviria Trujillo, ¿me entiende? El amigazo de Galán, el que cogió dizque las banderas de Galán, él será el próximo y le va a pasar igual que a Jaramillo Ossa, podrá llevar cien guardaespaldas compa, pero le queremos decir a Maza y a los que están interesados en el cúerpo de seguridad que traten de buscar un chaleco antibalas hasta la cabeza, que ahí es donde les vamos a dar, ¿me entiende? El día que llegó a Colombia nuevamente se nos volo por décimas de segundos, porque el plan estaba preparado contra él, pero de todos modos no se nos va a ir de las manos, compa. Después de César Gaviria comenzaremos nuevamente los atentados terroristas contra todo lo que se llame gobierno-izquierda. Maza está muy bien informado que hay dos mercenarios ingleses. No hay dos, hay quince, si lo quiere saber Maza, y estamos muy bien preparados y hemos nuevamente cogido una infraestructura tanto militar como de hombres para hacerle frente al gobierno masoquista de Barco y a la izquierda colombiana, compa.P.: ¿Quiénes intervinieron en el atentado de Bernardo Jaramillo Ossa? R.: En el atentado de Bernardo Jaramillo hizo parte el grupo Gonzalo Rodriguez Gacha, alias El Mexicano, ¿no entiende? Es el ala militar que hemos nosotros cobijado aqui en Bogotá para hacer las acciones terroristas que vamos a comenzar a partir de mañana mismo.P.: ¿Quién ordenó el atentado contra Jaramillo? R.: ¿El atentado? El cartel de Medellin, compa, si lo quieren saber, y eso va a ir próximamente en un comunicado. Lo haremos conocer a la opinion pública.P.: ¿Cuándo van a entregar el comunicado? R.: Está en estudio, está en estudio.P.: Esta mañaña alcanzó a volarse uno de los sicarios. . .R.: No solamente uno, se fugaron tres, compa, se fugaron tres... se fugaron tres y ya llegaron a buen recaudo y están en lugar seguro. No se preocupe por eso. El tipo que está en el hospital de Kennedy tratamos de rescatarlo pero... tomaron rápidas medidas de seguridad en el hospital de Kennedy, el F2, el DAS. Allí estuvieron nuestros hombres, pero vamos a ver qué se hace con respecto a Restrepo .P.: ¿Restrepo es el que está herido? R.:Si señor, Restrepo. El viene ya para Medellin, es el integrante del cuerpo de Gonzalo. De todos modos no nos interesa que lo hayan cogido porque nosotros en el comunicado, va a saber la opinión pública el reinicio nuevamente del cartel de Medellin total. O nos acaban o nos putiamos este país, compa. Pero nosotros no vamos a seguir carajiando, duramos cuatro o cinco meses pidiendo que hablaran con nosotros, ofrecimos cosas, las dimos, las entregamos, Lemos Simmonds, Barco, siempre salieron con sofismas de ditracción hacia nosotros. ¿Que nos entreguemos? Que lo oigan bien, nos vamos a entregar pero muertos, pero antes de entregarnos muertos, este país va a quedar medio, lo aseguramos, porque no vamos a dejar que día por día los operativos militares, dizque cogieron diez, veinte personas, que cogieron laboratorios de cocaina, que nos siguen presionando contra la pared. Y si nosotros de buena fe entregamos al hijo de Germán Montoya, no vamos a volver a cometer ese error táctico que cometimos, ¿me entiende? P.: ¿Usted me está hablando desde Bogotá o desde Medellin? R.: Medellín.P.: ¿Quiénes están dirigiendo las operaciones militares del cartel de Medellín? R.: Henry Pérez, Fidel Castaño y Carlos Alberto González.P.: ¿Qué día van a entregar el comunicado, dando cuenta de las actividades, de las acciones que dicen que van a realizar? R.: Esta en estudio.P.: ¿Ustedes entonces ya no pretenden ningún diálogo con el gobierno para continuar con el proceso de entrega que venían adelantando? R.: Nosotros le preguntamos a usted: ¿cuál diálogo? ¿Que respuesta hemos obtenido? ¿Cuál diálogo le pregunto yo a usted, a los periodistas, cuál diálogo? Darles papaya a ellos que nos cojan y nos manden a Estados Unidos y nos pongan con grillos y cadenas como han llevado inocentes como a Henry Cuevas, Nelson Cuevas, la persona que tuvieron allí inocentemente y que ya regresó a Cartagena y como lo tuvieron a él, peor que a un perro. Entonces, ¿nosotros nos vamos a entregar a Barco para que nos entregue allá? No compa, toca putiarnos esto. Nosotros tuvimos voluntad y buena fe en hacer las cosas, no nos pararon bolas compa, entonces reiniciamos las actividades nuevamente.P.: ¿Ustedes no van continuar, no van a realizar nuevos diálogos, nuevas entregas de armas ni de laboratorios que han anunciado? R.: Compa, nosotros estamos esperando una respuesta concreta del gobierno, para hacer nuevas entregas, para entregar armas, para entregar más laboratorios sofisticados para dejar totalmente el terrorismo en Colombia. Nunca obtuvimos una respuesta del gobierno, sólo carameleo, sólo guevonadas en donde el señor Lemos decia: Entréguense; donde Barco decia: Entréguense; no, cuál entréguense, nos vamos entregar, pero muertos. Ustedes los periodistas quizás irán a ver los cadáveres de nosotros, pero antes de ver los cadáveres de nosotros, van a ver los cadáveres de personalidades importantes de este país, como la de Ossa, como la de Jaramillo en el día de hoy.P.: ¿Usted es Fidel Castaño o Henry Pérez? R.: Eso no interesa, compa. De todos modos, ustedes saben muy bien lo que nosotros vamos a cometer próximamente en Colombia. El gobierno nos caramelió, nos guevonió, lástima de las entregas que hicimos, como el helicóptero. Pero de todos modos próximamente nos vamos a aprovisionar no solamente de uno sino de unos tres o cuatro vamos a ver cómo nos trancan y vamos a ver cómo las nuevas armas que adquirimos, la K-101 traida de Libia. Cómo el general Maza no va a enfrentar esa arma eso es lo único que nosotros les decimos a ustedes los periodistas, estén preparados para la K-101.P.: ¿Cuáles son los mercenurios que dicen que están en Colombia? R.: Tenemos de Inglaterra, tenemos de Libia, tenemos de Siria, tenemos de Alemania, hay dos del Perú, hay dos de España.P.: ¿Ellos están aquí en Colombia o dónde están? R.: Todavía están aquí.P.: ¿Están todavia aquí? R.: Si señor, ellos estan aquí, por eso queremos desafiar a Maza, que nos busque donde estamos mimetizados, pero que vaya él personalmente, que no mande uno, dos o tres fanfarrones, que Botero, que Gómez Padilla, cuando dijeron que El Mexicano se estaba asoleando en las playas de Cartagena, dizque para celebrar el atentado al DAS, los desafiamos a ellos para que vengan y nos busquen personalmente, si son muy hombres. Los desafiamos que vayan personalmente, que contra todos ellos tenemos sorpresas. Tengan ustedes la absoluta seguridad. Les aseguramos a ustedes que si Jaramillo Ossa hubiera vivido hoy habríamos volado ese hospital. Se lo aseguramos, porque todo estaba totalmente planeado.

QUIEN MATO A JARAMILLO ?
Si no fue Escobar, entónces quién?
Fecha: 04/23/1990 -412
Lo sucedido el jueves de la semana pasada pareció la repetición de una historia conocida, en la cual lo único diferente fueron los nombres de los protagonistas. Un hombre--en este caso el candidato presidencial de la Unión Patriótica, Bernardo Jaramillo-ingreso, poco antes de las 8 de la mañana, al terminal de pasajeros del Puente Aereo de Bogotá, donde lo esperaba una pareja de sicarios con ametralladoras. Uno de ellos--identificado horas despues como Andrés Arturo Gutierrez, de apenas 17 años--le disparó en medio del hall del edificio, causandole heridas en el cuello, el torax y el abdomen. La esposa de Jaramillo se lanzó sobre el cuerpo sangrante de su marido mientras terminaba un tiroteo de varios minutos, tras el cual Gutierrez resulto herido y su compañero escapó. Luego un rápido recorrido hasta la clinica de la Policia, en la Avenida El dorado, y dos horas despues el fatídico anuncio: Jaramillo había muerto .Pero para el gobierno la cuestion esta vez era aun más compleja que de costumbre: 48 horas antes del crimen, el ministro de Gobierno, Carlos Lemos, se habia trenzado con Jaramillo en una agria polémica, iniciada por el primero al declarar que existia una clara vinculación entre la UP y las FARC. Jaramillo y el presidente de la UP, Diego Montaña Cuellar--quien ocho días antes había condenado energicamente un ataque de las FARC a un convoy militar--rechazaron la imputacion y promovieron ante la Procuraduría General de la Nación una investigación contra el ministro, en la ultima gestion politica de Jaramillo antes de morir (ver recuadro).Sin embargo, más allá del debate sobre la responsabilidad política que le podía caber al titular de la cartera de Gobierno la opinión nacional, que había vivido una especie de relativas vacaciones en medio de la guerra, desde la muerte a principios de diciembre de Gonzálo Rodríguez Gacha, El Mexicano, se encontraba de repente ante la inminencia de una nueva oleada violenta.Aparte del sentimiento nacional en el que se mezclaban la indignación y la frustracion, el pais terminaba la semana en medio de una gran confusion en cuanto a la autoria del asesinato. Al principio, todo parecia muy claro. En un maletín que el sicario llevaba, las autoridades habían encontrado el jueves en la mañana una cédula falsa a nombre de Jaime Alberto Restrepo Posada, una revista en la que aparece una foto de Jaramillo, un manual de regulación aerea de la Academia Antioqueña de Aviación y un libro del periodista Fabio Rincon sobre la vida de El Mexicano, señalado en una página donde aparece una foto del general Miguel Maza, director del DAS. La vinculación del sicario con Antioquia y la foto del general Maza eran indicios que apuntaban a ubicar en Medellín la autoría intelectual del crímen.
Esta idea se vio reforzada en horas de la tarde por una llamada telefónica a una emisora de la capital antioqueña, en la que una voz anónima se atribuia el asesinato a nombre del cartel de Medellín. "El atentado fue ejecutado por el comando Gonzalo Rodríguez Gacha que tenemos en Bogotá", dijo la voz, que agrego otros detalles: que el cartel de Medellín había reorganizado su aparato militar; que la próxima víctima sería el candidato liberal Cesar Gaviria, contra quien habría fallado un atentado el martes de la semana pasada; que el cartel había decidido reiniciar la guerra debido a que durante cinco meses ofreció negociar con el gobierno y la unica respuesta que obtuvo fue que sus dirigentes se entregaran a la justicia".El general Miguel Maza, director del DAS, y el ministro de Defensa, general Oscar Botero, habian confirmado esa misma mañana, poco despues de la muerte de Jaramillo, que se trataba del cartel de Medellin, y habian responsabilizado en forma directa a Pablo Escobar. Habian señalado que el día antes del asesinato, una conversación entre Escobar y uno de sus jefes de sicarios, apodado "El Zarco" había sido interceptada y que en ella (ver recuadro) se hablaba claramente de un atentado para el jueves. En la misma grabación se habla, segun la interpretacion que de ella hacen las autoridades, del pago de 300 mil pesos a alguien, cifra que corresponde con la que el sicario confeso haber recibido como adelanto del operativo. Para los dos generales el origen del sicario, las caracteristicas de su contratacion y entrenamiento, y la coincidencia de la cifra paga da, asi como el anuncio en la conversación de un golpe para el día siguiente, permiten "establecer con certeza" que el autor intelectual del asesinato es Pablo Escobar.El jueves, los colombianos se fueron a dormir con la idea fija en sus cabezas de que la guerra terrorista de la organización de Pablo Escobar se había reactivado y de que lo que venía era una nueva ofensiva, presumible mente más sangrienta que la que se inicio en agosto con el asesinato de Luis Carlos Galan, puesto que a juzgar por el lenguaje utilizado en la llamada anónima a la emisora de Medellin, se trataba de una guerra de kamikases.Pero lo que hubo el viernes fue una carta de Pablo Escobar, con su huella digital impresa--como acostumbra el jefe del cartel a identificar sus documentos desde hace algun tiempo- en la que desmentia categóricamentt ser el autor intelectual del crimen, presentaba una larga serie de argumentos para sustentar su posición. La carta iba dirigida al presidente de la UP, Diego Montaña, a quien se refería como "Distinguido señor". En la comunicación, Escobar comenzaba por declararse "adolorido" por el crimen y luego "asombrado de ver la facilidad y la rápidez con las que el gobierno encuentra un culpable para justificar ante el pueblo los asesinatos cometidos por sus sicarios oficiales". Agregaba que a Jaramillo "lo quise, lo respeté y lo admiré siempre". Contaba que se había reunido con él varias veces "para mediar ante mi amigo Gonzálo Rodríguez Gacha, con el fin de que se respetara su vida". Luego preguntaba que interés podría tener el en matar a quien, como Jaramillo, se opuso a la extradición y defendió el diálogo con el narcotráfico. Para terminar, citaba una frase del candidato de la UP en una entrevista de septiembre pasado a la revista Cromos, que le venia como anillo al dedo: "Ahora todo se lo achacan al señor Pablo Escobar. El va a ser el chivo expiatorio de todas las bellaquerías que se han hecho en el país durante estos años. Aqui hay altas personalidades del Estado que estan comprometidas con los grupos paramilitares y tienen que responderle al pais por los crimenes que han cometido ".En otras palabras, había tres posiciones diferentes en este asunto: la del supuesto grupo de Fidel Castaño que reivindicaba el crimen, la de Escobar que lo negaba y la de las Fuerzas Armadas que se lo atribuian a Escobar.En medio de semejante confusion, corrieron toda suerte de especulaciones sobre la autoria intelectual del crimen. Como sucede siempre en estos casos se hablo mucho de un asesinato "por carambola". Es decir, que alguien lo hizo para que le echaran la culpa a otro.Pero por otra parte, hay que aceptar que en esta oportunidad hay un elemento que pareceria apuntar hacia la posibilidad de que una trama de ese estilo haya sido diseñada. Y es el hecho de que, segun la version de las autoridades, el sicario que mato a Jaramillo habría recibido de su contacto con Escobar en el aeropuerto, un maletin cuyo contenido es definitivamente incriminatorio contra el cartel de Medellin. Que en el mismo maletin en el que iba la ametralladora para el sicario, un hombre del cartel incluyera elementos como un libro sobre la vida de El Mexicano, en el que además estaba señalada la pagina en que aparece la foto del general Maza, enemigo numero uno del cartel, era demasiado para no despertar sospechas, pues equivalia practicamente a firmar con nombre propio la autoria del asesinato a nombre de la organización de Escobar. Y no es que a veces en Colombia no se firmen estos crimenes con nombre propio. Lo que sucede es que si Escobar hubiera querido firmarlo el jueves, no tenía sentido que a primera hora del viernes saliera a desmentir su autoria de manera tan enfática.ENTONCES QUIEN ? Pero si se le creía a Escobar, quien podía entonces ser señalado como autor intelectual del crimen? Como suele suceder en estos casos, las teorias de coctel inundaron el ambiente: que fueron las FARC porque la proxima semana Jaramillo iba a dar a conocer una declaracion condenando la lucha armada; que por la misma razón habría sido el ELN; que fueron los gringos porque Colombia se estaba durmiendo en la lucha contra el cartel; que fue el Ejército, hastiado de los ataques de las FARC, o para hacer abortar un posible dialogo con los narcotraficantes etc. Sin embargo, aceptar cualquiera de estas tesis equivalia a comenzar a jugar a la bola de cristal, pues fuera de basarse en interpretaciones a varias bandas, nada más apuntaba hacia ellas.Pero volviendo a las declaraciones enfrentadas de Maza, Escobar y el supuesto representante de Castaño, quien está diciendo la verdad? Como cosa curiosa, a quien más credibilidad se le esta otorgando es a Pablo Escobar. El propio diario El Tiempo le reconoce a su argumentacion "razones lógicas". Lo que olvidan, sin embargo, quienes creen que Escobar no fue, es que quien reivindico el atentado en una llamada anónima a una estacion de radio no dijo que habia sido Escobar (ver transcripcion). Lo que dijo es que la organizacion de Rodriguez Gacha había sido heredada por Castaño, quien ahora era el responsable.Por su parte, Pablo Escobar no dijo en su carta que no haya sido Castaño. Afirmó simplemente que el no tenia nada que ver con los grupos paramilitares, que no era de derecha y que el comunicado "a nombre del cartel de Medellin" era falso. Esto podria ser interpretado como que el grupo de paramilitares de Castaño, que reivindico el crimen, no puede asumir la voceria del cartel. El texto de la transcripcion de la llamada anonima deja la impresión de que nadie estaba allí suplantando a nadie. La unica duda al respecto es que habla de entrega de laboratorios y armas y de la liberación del hijo del secretario general de la Presidencia, German Montoya, cuando esos procesos han sido responsabilidad exclusiva de Escobar. Pero esto se puede explicar teniendo en cuenta que los señores Fidel Castaño, Henry Perez y compañía también están asociados con el narcotrafico, el exito o fracaso del denominado "proceso de rendición" también los afecta.El asunto es que el grupo paramilitar de Castaño está en guerra declarada desde hace tiempos con todo lo que huela a izquierda en Urabá y otras regiones del país. El pasado de este hombre, que segun las autoridades inicio su sangrienta actividad con la masacre de Remedios en 1984, explica su anticomunismo visceral: su padre fue secuestrado a principios de la década pasada por las FARC, la familia pago el rescate y le devolvieron el cadaver. Desde entonces, Castaño juró venganza. Cuando El Mexicano comenzo a estructurar la organización paramilitar a nivel nacional, convirtio a Castaño en uno de sus hombres claves para extender sus tentáculos del Magdalena Medio hacia otras regiones, principalmente Cordoba y el Urabá antioqueño. De ahí que resulte lógico que el haya heredado lo que quede de la organizacion de Rodríguez Gacha, y que haya concentrado sus esfuerzos, no tanto en defender los intereses del narcotrafico --actividad de la que al parecer se desvinculó--, como en adelantar su cruzada anticomunista, en especial en la zona de Uraba y Cordoba, donde en los últimos meses se han cometido más asesinatos politicos que en los años anteriores. En este orden de ideas, Bernardo Jaramillo representaba para esa organización un objetivo significativo, pues el aspirante presidencial de la UP se formo politicamente en esa region, asesorando a los sindicatos bananeros.Surgen entonces algunos interrogantes adicionales. Cual es la verdadera relacion entre Escobar y Castaño? Podía el segundo actuar sin autorización del primero? Segun las autoridades, esto es casi imposible. Para ellas, el cartel de Medellin tiene dos brazos armados: el urbano, que es el sicariato de la capital antioqueña, y el rural, que son los paramilitares. Castaño pertenece a los segundos. De dónde resulta entonces contratando sicarios en Medellin para llevar a Bogotá a matar a Jaramillo sin consultarle a Escobar y poniendo en peligro cualquier esperanza de negociacion del proceso de rendición que Escobar ha ofrecido si lo juzgan en Colombia? Por otro lado, el cartel de Medellin es solo uno y, hasta donde se sabe, Escobar lo manda de verdad. Castaño es un lugarteniente de Escobar y es sabido que a el nadie le monta tolda aparte. Estos argumentos, que el gobierno presenta para no darle credibilidad a las afirmaciones de la carta de Escobar, son válidos. Pero tambien hay que considerar que, a pesar de que Escobar dice no tener nada que ver con los grupos paramilitares, es un hecho que Castaño, que si tiene que ver, trabaja para el cartel y ha liquidado gran numero de dirigentes y militares de la izquierda en Urabá. Puede que esta guerra no tenga nada que ver con Escobar, quien dice no ser de derecha, pero lo que si es seguro es que El Mexicano, y despues de el Castaño, le declararon la guerra al comunismo mientras trabajan con Escobar. Rodríguez Gacha mato al primer candidato presidencial de la UP, Jaime Pardo Leal, por iniciativa mas propia que de Escobar. No es por ello imposible que su sucesor haya hecho lo mismo con el sucesor de Pardo Leal. En todo caso, el hecho es que alguien a nombre de Castaño reivindico el asesinato. Pablo Escobar salio a decir que no había sido él, pero Castaño, que podía haber hecho lo mismo, no lo hizo.En cuanto a la posición de los generales Botero y Maza, que el jueves señalaron sin dilaciones a Escobar como el autor intelectual del asesinato de Jaramillo, en la transcripcion de la conversación interceptada la vispera hay suficientes elementos que permiten hacer esta interpretacion. Escobar habla de algo que sonaba lo suficientemente peligroso como para que despertaran al general Maza a la una de la mañana, 7 horas antes de los disparos a Jaramillo, para alertarlo. Sin embargo, en cuestión de atentados, nadie es muy explicito en comunicaciones que puedan ser interceptadas.En donde si es evidente que hubo un error de interpretacion fue en lo relacionado con los 300 mil pesos pagados al sicario. Como se puede apreciar en la transcripción, Escobar habla diez minutos de "300 pesitos" pero leyendo en contexto es obvio que no puede tratarse de 300 mil pesos. Mas bien podrian ser 300 millones de pesos o 300 kilos de cocaina. Las dos interpretaciones son posibles. Lo que no es posible es que a un hombre a quien se le atribuye una fortuna de 3.000 millones de dolares, esté tan preocupado por 600 dolares, que es a lo que equivalen los 300 mil. Lo que todo lo anterior indica es que es posible que nadie este mintiendo y que simplemente se trate de interpretaciones y matices alrededor de unos hechos.LAS IMPLICACIONES Si lo anterior se confirma, el pais se estaria enfrentando de nuevo a algo que muchos creyeron habia muerto con El Mexicano: una ofensiva anticomunista en la cual la militancia y la dirigencia de la UP son consideradas por los atacantes como un objetivo militar asimilado a las FARC. Esto no solo tiene implicaciones para los intentos de aclimatar la paz en el país, sino para el futuro del ministro de Gobierno, Carlos Lemos, pues su situacion, que despues de los problemas del jueves en la mañana habia mejorado con la llamada anonima atribuida al cartel--ya que al fin y al cabo ningun otro ministro del actual gabinete se ha enfrentado mas duramente a los narcotraficantes--, volvía a ser difícil al apuntar las cosas hacia una actividad paramilitar que se basa en no distinguir a la UP de las FARC. Y para las Fuerzas Armadas, ya que en multiples ocasiones se ha denunciado que Fidel Castaño se pasea como Pedro por su casa en Cordoba y Uraba.El viernes en la noche, el alto gobierno enfrentaba un problema adicional, derivado del terreno que la anterior tesis sobre los autores intelectuales del asesinato ganaba no solo entre la opinión pública, sino entre los dirigentes tanto de la UP, como de la oposición social conservadora. Tras una larga reunión de Montaña con el candidato Rodrigo Lloreda ambos acordaron, en unión del M-19 y otros grupos menores, pedirle al gobierno un aplazamiento de las elecciones presidenciales del 27 de mayo. Más alla del alcance juridico y politico de esta solicitud, lo cierto es que para el Presidente Barco la semana se abre con una extensa agenda de complicaciones, que incluyen la toma de una decision sobre la permanencia en su gabinete, del ministro Lemos y una respuesta a las quejas y amenazas de la oposición.Pero todo esto no parecen mas que problemas coyunturales de solución relativamente facil, al lado del reto que lo sucedido le plantea al país, al gobierno que esta por terminar y al que debe iniciarse el 7 de agosto. La conclusion de que la organización paramilitar no desaparecio con la muerte de El Mexicano y de que, mermada o no, esta tiene una nueva cabeza en la persona de Fidel Castaño, quien además se habría convertido en una rueda suelta del cartel de Medellin implica que el país, que se habia acostumbrado a hablar de dos enemigos, la guerrilla y el narcotrafico y su brazo armado paramilitar, tiene que empezar a hablar de tres, siendo el tercero, el grupo de Castaño, tanto o más peligroso que los anteriores. Y si librar una guerra en dos frentes era ya bastante dificil, hacerlo en tres parece casi imposible.-¿SICARIOS KAMIKASES? El interrogante está abierto: ¿qué tan suicida es el sicario? Mucho se ha especulado sobre el tema. Algunos estudiosos de esta problemática afirman que son jóvenes dispuestos a matar sin importarles sus propias vidas. Otros dicen que el sicario es un sujeto cobarde, que con gran facilidad pierde el control, especialmente cuando se siente herido. Pide clemencia para que no lo dejen morir. Sin embargo por el momento lo único cierto es que hay elementos muy contradictorios en esta teoría.Los ejemplos sobran. Andrés Arturo Gutiérrez Maya, el sicario que disparó contra Bernardo Jaramillo Ossa, tenía la esperanza que una vez cumpliera su misión, el resto del plan se llevaría a cabo para que él pudiera escapar. Pero esa esperanza de vida que guardaba Andrés Gutiérrez era una tenue luz en medio de un huracán. No se necesita saber de cálculos ni de estrategias delicuenciales para saber, por más juventud que se tenga, que una persona que se enfrenta a 16 guardaespaldas, armados hasta los dientes, afronta todas las posibilidades de que lo maten.Por tanto, es indudable que el sicario promedio es una persona que cuenta con la posibilidad de morir cuando se compromete a una acción suicida como la del pasado jueves en el terminal aéreo de Bogotá. Y hay elementos que apuntan a que los sicarios tienen si no la vocación de suicidas que generalmente es producto de la depresión o del fanatismo, por lo menos un concepto sublimizado de la muerte. Y no la de sus víctimas sino de la propia. Morir no solamente es normal. Si no es deseable. Siempre y cuando se muera en su ley. Es decir, así como un torero acepta la dignidad de morir en las astas de un toro, un sicario acepta la dignidad de morir en un operativo. Eso ocurrió en el terminal aéreo de Bogotá, cuando fue asesinado José Antequera y herido de gravedad Ernesto Samper Pizano. Las imágenes grabadas por las camaras del circuito cerrado de televisión del aeropuerto, que nunca han sido proyectadas al público en el momento de los disparos, muestran una escena espeluznante cuando el sicario, una vez ha descargado su metralla sobre los cuerpos de sus victimas, en lugar de correr para ponerse a salvo, comienza a bailar, como si estuviera celebrando un gol, junto a los cuerpos de los dos heridos. Y en medio de esta celebración, los guardaespaldas de Antequera y Samper le dan de baja.Ese realismo es patético también en la película "No-futuro", de Víctor Gaviria, que es un documental sobre sicarios reales. Aquí también hay una escena escalofriante: ante el féretro de un muchacho que murió, desfilan sus compañeros de gallada. Uno de ellos dice claramente "sos un verraco", y el que le sigue en fila, le dice "moriste en tu ley". Como dato curioso, siete de los sicarios que aparecen en la película han muerto. El último, quien el mes pasado había hablado con esta revista, fue asesinado la semana pasada.Por eso en sus velorios no hay luto. El negro desapareció para darle paso al rojo encendido. Sus compañeros se paran frente al difunto y lo congratulan porque cumplió su misión y "está donde debe estar".Péro también se encuentra el sicario que le duele la muerte de un pájaro. Como ocurre con Andrés Gutiérrez. Su abuela no se explica cómo su nieto fue capaz de matar a una persona, cuando días antes lloró porque con su pistola de balines mató una tortolita.DESAFORTUNADA COINCIDENCIATodo comenzó con una entrevista al ministro de Gobierno, Carlos Lemos Simmonds, publicada entre el 1 y el 17 de marzo en los periódicos afiliados a la agencia nacional de noticias Colprensa. En ella Lemos, refiriéndose al momento que vive Colombia, aseguró que "el país ya está cansado y una prueba de ese cansancio en que en estas elecciones votó contra la violencia y derrotó al brazo politico de las Farc que es la Unión Patriótica . Se van a enojar porque les estoy diciendo esto, pero ellos saben que es así".La afirmación del ministro, aunque expresada en medio de una extensa entrevista en la que habló de lo divino y lo humano, difícilmente podía pasar desapercibida. Y menos cuando el martes siguiente, a la entrada a un Consejo de Ministros en Palacio, Lemos, lejos de matizar lo dicho en la entrevista, lo reafirmó frente a las cámaras de todos los noticieros de televisión.Según él, una prueba contundente de los vinculos entre la Union Patriótica y las Farc era el hecho de que Braulio Herrera, elegido en 1986 representante a la Cámara por la UP, supuestamente después de haber dejado la lucha guerrillera en las Farc, hubiera abandonado el Congreso para regresar al monte. Pero, sobre todo, que la Unión Patriótica no hubiera condenado tajantemente la lucha armada, especialmente después de la escalada terrorista de los últimos meses.Tal como lo preveía Lemos en su entrevista a Colprensa, la Unión Patriótica se enojó. Su presidente, Diego Montaña Cuéllar, envió de inmediato una carta de reclamo al ministro, en la cual lo acusaba de ejercer una actitud abiertamente hostil contra su movimiento político. "Usted debe saber--decía Montaña- que una declaración suya puede causar muchos muertos, porque evidentemente nuestros enemigos se sentirían amparados". Bernardo Jaramillo Ossa tampoco se quedó atrás en sus recriminaciones. En una entrevista para un noticiero de televisión--la última que concedió--, no sólo calificó de injuriosas e irresponsables las afirmaciones de Lemos, sino que además, en palabras que resultaron infortunadamente premonitorias, señaló con tono acusador al titular de la cartera de Gobierno diciendo que "por el hecho de que no le guste al ministro la forma como nosotros decimos las cosas, no le da derecho a condenarnos a muerte con sus declaraciones, tal como lo está haciendo".La "desafortunada coincidencia" como algunos calificaron el hecho de que, horas después de la polémica, Jaramillo hubiera sido asesinado, puso a tambalear al ministro y al final de la semana todo parecía indicar que la última palabra sobre el asunto no se había dicho.

CUMPLIRA PABLO ESCOBAR?

La historia por dentro sobre como se llegó a la llamada rendición de Los Extraditables.
REVISTA SEMANA

Fecha: 02/19/1990 -403

Una doble motivación ha estado detrás del proceso que condujo a la llamada rendición de Los Extraditables. La primera, de carácter humanitario, tenía que ver con la liberación de cerca de veinte personas secuestradas por Pablo Escobar. La segunda, de carácter político, consistiría en intentar llegar a través de la paz a los mismos resultados que se están buscando a través de la guerra, sin hacer ninguna concesión ni entregar ningun principio. Esto parecía casi imposible teniendo en cuenta que Pablo Escobar tenía la sartén por el mango, pues no solo conservaba en su poder a más de quince secuestrados, sino que entre ellos se contaban el hijo del secretario general de la Presidencia y dos damas de la familia Echavarria, parientes políticos de Barco. Con semejantes ases en la manga, no era lógico pensar que Escobar iba a jugarlos a cambio de nada. Al mismo tiempo, para el gobierno era asolutamente imposible hacer concesiones en razón de consideraciones personales, cuando no se habían hecho en razón de multiples chantajes anteriores. Muchas personas han muerto en Colombia a nombre del no diálogo con los narcotraficantes como para que ahora el secuestro colectivo llevara a cambiar la estrategia de la guerra.Pablo Escobar había entrado en el mundo del secuestro para utilizarlo como seguro de vida, después de la caida de Rodríguez Gacha; para resolver problemas de liquidez y para poner al gobierno contra la pared cada vez que le diera la gana. Además de peticiones económicas por varios de los secuestrados, el jefe del cartel de Medellin le había formulado unas exigencias al gobierno a través de representantes de las familias de los secuestrados. Estas incluían la liberación de tres hombres supuestamente en manos de las autoridades, tras unos allanamientos en Medellín. Esto fue acompañado de un ultimatum segun el cual, si al cabo de siete días no eran devueltos, sería ejecutado Alvaro Diego Montoya, el hijo del secretario general de la Presidencia. Las exigencias fueron rechazadas y en lo que se refiere a la devolucion de los supuestos retenidos, la Procuraduría se manifestó diciendo que, tras varias averiguaciones, podia asegurar que no había indicios de que esas personas estuvieran en manos de las autoridades.Los representantes de las familias de los secuestrados decidieron entonces, como estrategia, formular una contrapropuesta: "por qué en lugar de tratar de obtener dinero y de poner al gobierno contra la pared en puntos menores, no utilizaba la coyuntura para algo más de fondo" El, que siempre habia dicho que su mayor preocupación era la paz de Colombia, tenía ahora la oportunidad de dar una muestra efectiva y contundente de ese propósito, ya que era evidente que no podía ganar la guerra.

Escobar contestó que para obtener la paz él llevaba cinco años proponiendo un diálogo y que nadie le había parado bolas. Y que, además, su familia y las de los otros extraditables no tenían garantias en Colombia en la actualidad. Dijo que si el gobierno quería la paz tendría por lo menos que escuchar las propuestas de paz y respetar las vidas de las esposas y los hijos que nada tenían que ver con la guerra.Las conversaciones desembocaron en dos conclusiones. Que era imposible cualquier clase de diálogo si se exigían contraprestaciones por anticipado y que por eso habían fracasado todos los intentos anteriores. Pero que lo que si se podía transmitir era la peticion de que se respetaría a sus familias, ya que era un derecho garantizado por la ley. Entonces se le planteo a Escobar,de frente,que la rendición era tal vez la única posibilidad de que alguien se sentara a escucharle sus propuestas de paz. Este presento entonces una contraformula: rendición total e inmediata, incluyendo entrega del negocio y de las armas, a cambio de ser juzgados por la justicia colombiana.Pensando que esta formula podía ser viable habia que diseñarle una estrategia para hacerla conocer. Fue entonces cuando se decidio planteársela al ex presidente Alfonso Lopez Michelsen, teniendo en cuenta que, hacia un año, el ex presidente había hecho unas declaraciones sobre las FARC en las que afirmaba que con la guerrilla no se podía negociar hasta no haberla vencido.Con ese argumento, le presentaron la propuesta a Lopez y le pidieron que se la hiciera conocer al gobierno y a la opinión pública. López declinó argumentando que rendición total contra juicio en Colombia no significaba otra cosa que la no extradición, lo cual, lejos de ser una rendición, era una negociación en paquete.El ex presidente manifestó que esto no solo era inaceptable para la opinión pública, sino más aun para el gobierno que no podía, bajo ninguna circunstancia, entregar la extradición en lo que se podía interpretar como una negociación motivada por intereses familiares. Los mediadores le insistieron en que sería conveniente no echar la iniciativa por la borda, pues lo que había comenzado como una gestion para liberar a unos rehenes se estaba convirtiendo en una posibilidad de paz real. Entendiendo que no se podía condicionar la rendición a la no extradición, era absurdo cerrarle las puertas a una de las partes en conflicto, cuando esta dispuesta a aceptar publicamente su derrota. Insistieron en que Escobar estaba dispuesto a todo menos a entregarse voluntariamente a las autoridades si estas lo iban a colocar en un Hércules rumbo a los Estados Unidos, agregando que más importante que extraditar a Escobar era acabar la guerra y, concretamente, el narcoterrorismo. Pero eso insistieron en que había que hacerle una contrapropuesta.López señaló que el tema de la no extradición era impensable en las actuales circunstancias y más aun con rehenes de por medio y que, además, Los Extraditables no tenían ninguna credibilidad ante el país. Por eso, si aspiraban a cualquier cosa, las muestras tenían que ser rápidas, unilaterales y contundentes, pues una cosa es decir que se rinden y la otra es rendirse. Si se produjera la rendición y esta fuera considerada por la opinión pública como efectiva y consumada, la atmosfera alrededor del tratamiento a Los Extraditables podría modificarse a favor de una solucion más benigna. Esto obedecería al principio juridico de las circunstancias atenuantes, consignados en todos los codigos penales del mundo. Concretamente, quien desiste de una accion criminal es objeto de un tratamiento diferente al del que insiste. Le preguntaron entonces si se podía anticipar un cambio frente a la extradición, después del cumplimiento de todas las ofertas. La respuesta fue que eso solo lo podía decidir el gobierno. Entonces se llego a un punto muerto, hasta que se encontro una formula. A semejanza de lo que se había presentado en el caso de la Coordinadora Guerrillera y la Comisión de Notables, se penso en utilizar el mismo mecanismo, dentro de un espiritu similar, para crear unas condiciones en las que, mediante la ejecución de la propuesta unilateral, el gobierno quedara capacitado para exponer su criterio frente a lo que Pablo Escobar calificaba como su rendición .La Comisión de Notables original estaba integrada por los ex presidentes Pastrana y Lopez, el cardenal Revollo, Hernando Santos y Fabio Echeverri. Como este se encontraba fuera de Bogotá en ese momento se decidió incorporar al ex presidente Julio Cesar Turbay Ayala en su condición de jefe del Partido Liberal, y a Diego Montaña, como presidente de la Unión Patriótica. Con esto se pretendía darle una mayor representatividad política al llamado a la rendición. El borrador del texto original lo escribio Lopez teniendo en cuenta el punto al que se habia llegado en las discusiones. Es decir, principios generales en favor de Los Extraditables si se rendían, pero nada específico.Sobre estas bases se le consultó el texto a los firmantes, con excepción del ex presidente Pastrana quien, por problemas de comunicación, recibió solo información verbal. A cada uno se les aclaro que del mismo modo como la Comisión de Notables frente a la Coordinadora Guerrillera no adquirió compromiso alguno, en este caso tampoco se adquiría compromiso alguno para efectos de la aplicación de la extradición. Con retoques aportados por algunos de los firmantes, el llamado Comunicado de Los Notables salió a la luz pública.Y AHORA QUE? Lo que suceda de ahora en adelante es muy difícil de anticipar, porque las dos partes tienen esperanza y desconfianza al mismo tiempo. Al gobierno le caería de perlas que se liberara a los secuestrados, se suspendieran los envios de coca, se entregaran los laboratorios, los cultivos,las pistas y las armas, se acabara el narcoterrorismo. Todo esto sin ceder en ningun principio. A Los Extraditables los beneficiaría que, ante el cumplimiento de sus ofertas, la opinión pública cambiara tan radicalmente como para aceptar que los juzguen en Colombia. Sin embargo, ni una ni otra parte tiene garantias de nada y cada uno quiere pruebas de buena fe de la contraparte. El gobierno ha anunciado publicamente que le va a dar la oportunidad a los "vencidos" de demostrar con hechos su derrota pero hasta ahora, fuera de la liberación de cuatro secuestrados, no se ha visto nada. El hecho de que los secuestrados estén siendo liberados gota a gota, deja la impresión de que el gobierno no es el unico que quiere pruebas de buena fe.El principal problema radica en que al no haber nada acordado fuera del lenguaje general de los dos comunicados, cada una de las partes le da una interpretación diferente a los contenidos. El gobierno aspira a la rendición total, dejando la discusi2n de las posibles contraprestaciones para el momento en que esta sea una realidad. Para neutralizar cualquier impresión de negociación tiene que proseguir con la misma intensidad los operativos militares contra Los Extraditables. Escobar y su gente, por su parte, aspiran a tener muestras de reciprocidad en la medida en que se vayan cumpliendo las promesas. Y esto, en la practica, significa una negociación, que es a lo que reiteradamente se ha negado el gobierno.El gobierno en términos de resultados, aspira, en primer lugar, a la liberación de los rehenes. Y si acaso todas las bellezas ofrecidas se vuelven realidad a tal punto que cambian a la opinión pública tanto en Colombia como en los Estados Unidos, presumiblemente estaría dispuesto a estudiar formulas para juzgarlos. Los Extraditables que aunque dicen que se someterian a la justicia colombiana, en el fondo a lo que aspiran es a que se les de el estatus de delincuentes políticos, para poder acogerse a formulas como el indulto o la amnistia, cosa que los colombianos consideran absolutamente imposible. Sobre estas frágiles bases se inicia el dificilisimo proceso de intentar hallar una salida diferente a la guerra total, al problema del narcoterrorismo en Colombia.-COMUNICADO DE LOS NOTABLES Los honores y las responsabilidades de que hemos sido investidos nos obligan, más que nunca. a rechazar la ola de atentados contra personas inocentes, a condenar la práctica del secuestro del llamado "ajusticiamiento" de todas las formas de extorsión, males que Colombia viene padeciendo de tiempo atrás y que se han agravado en los ultimos meses.Consideramos que el Estado en representación de la sociedad, tiene la obligación de actuar en la forma en que lo ha venido haciendo para ponerle coto a estos desafueros. Esta obligación la viene cumpliendo con éxito el Gobierno, y, tarde o temprano, acabaral erradicando los males que nos aquejan y castigando a quienes, de tal manera, vienen comprometiendo el presente y el porvenir del país. Los buenos colombianos deben contribuir al buen exito de esta empresa, en la que el Estado debe ganar y ganará la guerra contra la droga y la subversión.En consecuencia hacemos un patriótico llamado a aquellas personas que se han enfrentado al Estado, exponiendose a todo su rigor, para que reconozcan la urgencia de evitarle mayores dolores a sus propias familias y a sus conciudadanos, admitiendo de antemano que el Estado impondrá su soberanía en todo el territorio nacional y que es inutil perseverar en el desangre de Colombia.Estamos seguros de que la sociedad. ante una declaración de Los Extraditables aceptando este llamado, liberando a quienes tienen como rehenes y suspendiendo de inmediato los embarques de drogas al exterior, miraría con benevolencia este gesto final, que los haría acreedores a un tratamiento menos riguroso que si insiste en sus procedimientos criminales. Frente a un Estado que tuviera suficientes razones, basadas en hechos positivos, posiblemente la sociedad entendería que hubiera un tratamiento consecuente para eliminar el flagelo del narcotráfico.Firmado, Mario Revollo Bravo, arzobispo primado de Colombia; Alfonso Lopez Michelsen, Julio Cesar Turbay Ayala, ex presidentes de la Republica; Diego Montaña Cuellar, presidente de la Unión Patriótica.Consultado el ex presidente de la Republica, doctor Misael Pastrana Borrero, acerca de esta declaración, manifestó estar de acuerdo con su contenido.Bogotá, enero de 1990.COMUNICADO DE LOS EXTRADITABLESEl texto del comunicado de Los Extraditables, dado a conocer ayer es el siguiente:1. Que hemos conocido la patriótica invitación que contiene el documento suscrito por monseñor Mario Revollo Bravo, en la muy ilustre compañía de los señores ex presidentes Alfonso López, Julio César Turbay y Misael Pastrana y del presidente de la Unión Patriótica, señor Diego Montaño Cuellar.2. Que para responder a tan elevados propósitos, reiteramos nuestra ya conocida voluntad de paz, dentro de nuestras mas sinceras y francas manifestaciones .3. Que compartimos plenamente el criterio expresado por ellos sobre la supervivencia del Estado y del gobierno elegido democráticamente, frente a organizaciones y personas que, como es nuestro caso, vivimos al márgen de la ley, combatiendo las instituciones y la existencia misma del orden jurídico establecido.4. Que sometida nuestra conducta al anterior concepto, sólo deseamos la paz, la tranquilidad y la democracia para nuestra patria y para nuestro pueblo.5. Que en consecuencia aceptamos el triunfo del Estado, de las instituciones y del gobierno legítimamente establecido.Depondremos entonces las armas y objetivos de lucha, en aras de los más altos intereses de la patria.6. Que nos acogemos al ordenamiento legal vigente, con la esperanza de obtener del gobierno y de la sociedad el respeto por nuestros derechos y el reintegro a nuestras familias y comunidades.7. Que como prueba absoluta de nuestra entrega a la causa de la paz, resolvemos dejar en libertad inmediata a la señora Patricia Echavarria y su hija y a los demás retenidos, en la medida en que las circunstancias lo permitan, aclarando ademas que no somos responsables de todas la retenciones que se nos atribuyen.8. Nos ofrecemos como mediadores para obtener la paz con los grupos de esmeralderos, de los llamados paramilitares y con los grupos denominados bandas de sicarios, con el único propósito de poner fin a la violencia que lesiona y conmueve nuestra patria colombiana.9. Que hemos decidido suspender el envio de droga y entregar las armas, los explosivos, los laboratorios los rehenes, las pistas clandestinas y demas elementos propios de nuestras actividades en el momento en que se nos den garantias constitucionales y legales.10. Que no habrá atentados con explosivos en ninguna parte del territorio nacional y que hemos ordenado la suspensión de todo tipo de ejecuciones a líderes políticos, funcionarios gubernamentales y gremiales, funcionarios judiciales, periodistas policias y militares.11. Que la causa esencial de nuestra lucha, ha sido y será siempre: Nuestra familia, nuestra libertad, nuestro pueblo, nuestra vida y nuestros derechos de nacionalidad y de patria.

La confesión de Popeye a la Fiscalía responde algunos de los grandes interrogantes sobre el asesinato de Luis Carlos Galán.
Fecha: 12/19/1994 -655
LA CITA SE LLEVO A CABO en la tarde del 15 de agosto de 1989, al frente de un negocio donde vendían comida de mar en el municipio de Envigado. En ese sitio se reunieron John Jairo Velasquez, alias 'Popeye', John Jairo Arias, alias 'Pinina', y un hombre alto, bien presentado, de aproximadamente 30 años y con acento bogotano. La reunión duró apenas unos minutos. 'Pinina', quien descendió de una moto, le entregó al desconocido una pequeña mochila. En ella estaba envuelta en papel periódico una subametralladora marca Atlanta con un proveedor y dos docenas de diminutos proyectiles calibre 3.80 milímetros. Los tres hombres intercambiaron unas palabras y mientras 'Popeye' y 'Pinina' partieron en su moto, el desconocido regresó a Bogotá. Setenta y dos horas después, con esa ametralladora Atlanta, asesinaron a Luis Carlos Galán cuando presidía una manifestación en el municipio de Soacha.

Estos reveladores detalles -que en exclusiva conoció SEMANA- de la manera como se ejecutó el magnicidio del entonces precandidato liberal a la Presidencia de la República, fueron confesados por Velásquez a la Fiscalía General de la Nación hace tres meses. 'Popeye' fué uno de los hombres que estuvieron presentes en las reuniones secretas entre Pablo Escobar y Gonzalo Rodríguez Gacha ('El Mexicano') en las que se decidió y planeó el asesinato del líder político. Además, fué el encargado de conseguir y entregar, junto con 'Pinina', el arma homicida. También fué comisionado por la organización de Medellín para pagarle a los sicarios que ejecutaron el magnicidio.

De acuerdo con su relato a los jueces sin rostro que lo indagaron, 'Popeye' dijo que en esa época, cuando la campaña política estaba al rojo vivo y Galán se proyectaba no sólo como el más firme aspirante a ser el candidato oficial del liberalismo sino como el más seguro sucesor de Virgilio Barco, 'los Extraditables', encabezados por los dos jefes del cartel de Medellín, tomaron la decisión de eliminarlo.
En efecto, Escobar, que se encontraba escondido en una finca en el Magdalena Medio, cerca a Puerto Boyacá, le pidió a 'Popeye' que llamara a 'El Mexicano' y le comunicara que era muy urgente que se reunieran. En la confesión Velásquez señaló que dos días después Rodríguez Gacha acudió a la cita. En esa finca los tres hombres -Escobar, Rodríguez y 'Popeye'- se reunieron durante toda una noche y analizaron los puntos a favor y en contra de lo que ocurriría si llegaban a asesinar a Luis Carlos Galán.

La primera conclusión a la que llegaron, dijo 'Popeye' en su indagatoria, fué que era Galán o eran ellos. Si tomaban la decisión de asesinarlo tenían la esperanza de que el presidente que llegara a la Casa de Nariño fuera flexible y posiblemente llegara a eliminar la extradición. Pero si Galán subía a la Presidencia todo eso era imposible. También estuvieron de acuerdo en que si no lo asesinaban tenían que enfrentar una persecución sin cuartel por parte de su gobierno. En su relato 'Popeye' contó que al final de la reunión Escobar y 'El Mexicano' tomaron una decisión: Galán no podía ser presidente de Colombia.

PRIMER INTENTO
Con la decisión tomada, confesó 'Popeye', el siguiente paso fué diseÑar un plan encaminado a organizar el atentado. Fué así como comenzaron a seguirle los pasos a Galán y a conocer de cerca todos sus movimientos. El testimonio señala que dos días después de la reunión en la finca de Puerto Boyacá, Escobar le comunicó a 'El Mexicano' que tenía información de que el precandidato liberal asistiría el 5 de agosto de 1989 a la capital de Antioquia a dictar una conferencia a los estudiantes de la Universidad de Medellín. Entonces le dijo a 'El Mexicano' que él se encargaría de ejecutar el plan para asesinar al joven político.

De inmediato Pablo Escobar comisionó a 'Popeye' para que se trasladara a Medellín, ubicara a Ricardo Prisco Lopera y lo llevara a la finca en el Magdalena Medio. En el escondite Escobar le dio la orden a Prisco de comprar un carro a nombre de Helmer Herrera, alias 'Pacho' Herrera, con una cédula falsa que le entregó el propio Escobar. Prisco Lopera se desplazó a la ciudad de Armenia y allí compró una camioneta según las instrucciones. Según la confesión de 'Popeye', la idea era involucrar a uno de los jefes del cartel de Cali en el asesinato de Galán.

Escobar seleccionó a Prisco para cometer el asesinato de Galán por una sencilla razón: de acuerdo con 'Popeye', en la banda de 'Los Priscos' había varios ex soldados que conocían la forma de operar los rockets con los que se iba a realizar el atentado en la Universidad de Medellín.

El 5 de agosto Galán llegó a la universidad de la capital paisa. En un lote camuflado por el rastrojo y situado a pocos metros de la vía que utilizaría el líder político al salir del centro docente, los terroristas estacionaron la camioneta y dejaron listos los cohetes. El atentado se frustró, según 'Popeye', porque una señora, que habitaba en el segundo piso de una casa situada al frente de donde estaban los sicarios, avisó a la policía que había movimientos extraños en el lugar. Minutos después llegó una patrulla y encontró la camioneta con el armamento, pero los sicarios lograron huir.

SEGUNDO INTENTO
El testimonio de 'Popeye' señala que después del frustrado operativo en Medellín, Escobar y 'El Mexicano' se reunieron de nuevo en una finca del Magdalena Medio. En esa conversación decidieron que volverían a organizar un segundo atentado y que esta vez Rodríguez Gacha sería el encargado de planearlo y ejecutarlo con sus propios hombres. Allí también se acordó el pago de 200 millones de pesos por el crimen, dinero que sería entregado por 'Popeye' a los sicarios, pues en ese entonces él se desempeñaba como tesorero de 'Los Extraditables'.

Lo primero que hizo 'El Mexicano', según 'Popeye', fué buscar el arma con la que se iba a cometer el asesinato. El sabía que Galán estaba muy bien custodiado y que usaba chaleco antibalas en sus desplazamientos. Por eso decidió que para matarlo era vital una subametralladora marca Atlanta, calibre 3.80, un arma pequeña pero muy poderosa cuyos proyectiles atraviesan un chaleco blindado. El problema que tenían era que la subametralladora no se conseguía en Bogotá y fue necesario buscarla en Medellin, y para ello se le encomendó el trabajo a 'Pinina'. Cuando la consiguió se puso en contacto con 'Popeye' y ambos se reunieron con el enigmático hombre que viajó de Bogotá a Envigado, donde recibió el arma.

Ese mismo emisario fue quien regresó a Medellín, una semana después del magnicidio de Galán, y se reunió con 'Popeye'. En cercanías del Almacen Exito, que esta localizado en la avenida Colombia, 'Popeye' le entregó, en una tula negra, el equivalente a 200 millones de pesos en dólares, que fue el precio que pagaron 'Los Extraditables' por el magnicidio.
El día 18 de agosto Escobar y sus hombres, entre ellos 'Popeye', estaban en una caleta que habían bautizado 'Marionetas', situada cerca a la hacienda Nápoles, pegados a las noticias de la radio. Pasadas las 8:45 de la noche, dijo Velásquez en su confesión, la radio dio la noticia sobre el atentado contra Luis Carlos Galán. Entonces Escobar dijo: "Tenemos que estar pendientes porque si se salva es muy difícil volverlo a atacar". Según 'Popeye', la zozobra terminó muy rápido porque media hora después dieron la noticia en la radio de que Luis Carlos Galán había
muerto

ASI MATAMOS A GALAN
Por primera vez Popeye revela todos los detalles del asesinato de Luis Carlos Galán.
Fecha: 10/28/1996 -752
Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, acaba de concluir una larga serie de relatos en los que confesó ante la Fiscalía su participación en el asesinato del líder político y cómo se preparó el magnicidio. SEMANA revela textualmente los principales apartes de este trascendental documento judicial."Yo tuve una cita con el fiscal Gustavo de Greiff. El me prometió una rebaja por colaboración eficaz con la justicia si yo confesaba todos los delitos en que había participado. La rebaja me fue dada mediante acta firmada por el fiscal Gustavo de Greiff. El acta reposa dentro de este sumario. La persona encargada de recibir mis declaraciones era la doctora Cruz Helena Aguilar..."."Yo conocí a Pablo Escobar en 1980. Era su secretario y compañero en las caletas y guardaespaldas. El mcontaba absolutamente todo pues yo era su secretario. Pasábamos mucho tiempo juntos y comentábamos todas las cosas que se iban hacer. Yo trabajaba incondicionalmente para él y era su hombre de confianza...."."Cuando Pablo Escobar se hizo representante a la Cámara figuraba muy poco en el ámbito nacional. Sólo se conocía que era un hombre muy rico y de gustos extravagantes, que tenía una finca con zoológico particular..."."Le hicieron un debate en el Congreso pues el ministro Lara Bonilla decía tener pruebas de que Pablo Escobar era traficante de drogas. Lara Bonilla era de la corriente del Nuevo Liberalismo y muy amigo de Luis Carlos Galán(...) Galán apoyó a Bonilla en sus ataques contra Escobar hasta que lo expulsaron del Nuevo Liberalismo..."."Escobar al ver esto se sintió traicionado y empezó a mostrar su capacidad de ataque al Estado y su fuerza militar al planear la muerte del ministro Lara Bonilla. (...). Galán y el país se dieron cuenta de la verdadera peligrosidad de Escobar y de su poder al ser capaz de ordenar la muerte de un ministro de Justicia..."."Galán sabía que la única manera de quitarse ese enemigo es ser presidente de la República para con las armas del Estado combatir a Escobar. Esto lo afirmo porque él me lo contó porque se enteró de eso por unos contactos políticos que él tenía y que eran muy cercanos a Galán..."."Pasaron los años y en las elecciones de 1990 Galán estaba aspirando a la Presidencia. Las encuestas lo daban como seguro ganador. Escobar se asustó ya que los Extraditables llevaban varios años intimidando al país para la caída de la extradición y estaban esperanzados en un gobierno flexible que diera fin a la extradición. Si llegaba a ser Presidente Galán esto iba a ser imposible..."."Estando en furor la campaña a la presidencia de Galán, Escobar mandó a llamar a Rodríguez Gacha, el Mexicano. Se reunieron en el Magdalena Medio en una finca del Mexicano. (...) Yo asistí a esa reunión para dar mi opinión de qué forma se podía llevar a cabo el atentado buscando la muerte de Galán. A él le gustaba que yo oyera todo por si más adelante había algún mal entendido...". (...)."También asistí a esta reunión porque Escobar también quería oír mi opinión sobre lo que nos podía pasar si se mataba o no a Galán (...). Escobar decía que yo era muy pesimista y que como él era tan optimista era bueno tener la opinión de un pesimista como yo"."En esa reunión se miraron los pro y los contra de matar a Luis Carlos Galán. Ellos cuestionaron que si no lo mataban, de todas formas la persecución iba a ser a muerte ya que en su campaña política su bandera era la persecución a los narcos...(...) La opinión que yo di era que después de la muerte de Galán nos iban a perseguir a muerte, nos iban a atacar las familias y si Galán no moría de pronto la persecución iba a ser jurídica, a lo cual Escobar repuso que jurídica no podía ser ya que había de por medio un muerto que era Rodrigo Lara Bonilla..."."Rodríguez Gacha y Pablo Escobar tomaron la decisión de matar a Galán. No personalmente a nombre de ellos sino a nombre de los Extraditables. (...) En esa reunión Escobar tomó la decisión de que fuera el grupo de él el que mate a Galán. Así terminó la reunión. Nosotros nos fuimos de la finca del Mexicano a una 'caleta' cerca de la finca Nápoles, llamada Marionetas..."."Escobar me comisionó para que fuera a Medellín y le llevara a Ricardo Prisco. A los dos días regresé a la caleta con Prisco. En la caleta Marionetas se planeó matar a Galán en la Universidad de Medellín. Escobar sabía que Galán iba a ir a esa universidad a una charla política con los estudiantes"."Escobar habló con Ricardo Prisco y le dijo que mandara a comprar un carro a nombre de Helmer Herrera Buitrago y le entregó una cédula de Herrera para que con esa cédula hiciera esa diligencia. Le dijo que el carro lo comprara en Armenia con el fin de involucrar a Herrera en el homicidio de Galán. Prisco compró una camioneta Mazda Station Wagon. (...) Para realizar esa vuelta Escobar autorizó que se le dieran 10 millones de pesos en efectivo...". "El atentado se llevó a cabo cerca a la Universidad de Medellín. Y una de las razones por las que Escobar eligió a Ricardo Prisco para dirigir el plan era porque Prisco en su grupo tenía unos ex soldados del ejército que sabían disparar los rockets. La operación se frustró porque una señora de un segundo piso llamó a la Policía porque vio unos tipos muy sospechosos camuflados en un lote al frente de su casa. La policía llegó hasta el lote y todos los que estaban ahí se volaron y capturaron no más la camioneta con unas armas..."."Hubo un detalle muy curioso que lo contaba con mucha fogosidad uno de los muchachos de Ricardo Prisco que había estado en el lote. Este muchacho era uno de los que sabía disparar los rockets. Cuando él vio que era inminente su captura, se bajó los pantalones, hizo el ademán que estaba haciendo una necesidad fisiológica. La policía le dijo: 'vos eras uno de los que estabas con la gente que huyó para atentar contra el doctor Luis Carlos Galán'. El se puso a llorar y les decía que él era un gamín y que había entrado a ese lote a hacer una necesidad fisiológica y que las armas que habían ahí, las habían dejado unos señores. Un policía le dijo: 'perdete de aquí gamín hijueputa"."Ese muchacho, por orden de los Extraditables, se pintó la cara, se puso un camuflado y se tiró al río Medellín con un rocket en sus hombros y lo disparó contra la central de combustibles y gases que quedaba en el barrio Caribe. El rocket no dio en el blanco. El también fue la persona que se metió por un ducto de aguas negras y le puso una bomba al comando central de la policía de Antioquia..."."Al haberse dañado el plan para asesinar a Galán, todo lo que oliera a Medellín no se podía arrimar a la campaña del candidato. Entonces hubo una nueva reunión en la misma finca donde habíamos estado la primera vez. Se acordó que sería el Mexicano quien coordinaría el nuevo plan y por el homicidio se pagarían 200 millones de pesos que se sacarían del fondo común de los Extraditables del cual yo era el tesorero...".(...)"Para los contactos yo le di mi número de biper al Mexicano. Ellos dejaban en el mensaje un número de teléfono al cual yo llamaba y les daba otro. Ellos me llamaban de nuevo de parte del 'compadre' ya que Pablo y el Mexicano eran compadres"."Recuerdo que con ese sistema nos reunimos con uno de los hombres del Mexicano y le entregamos con Pinina una ametralladora mini Atlanta que ellos habían pedido pues siempre nos dijeron que esa arma era vital para el 'negocio"."Pinina consiguió el arma en Medellín y se la entregamos al hombre del Mexicano a la entrada de Envigado, en una venta de ostras. La ametralladora la llevamos en una mochilita pequeña con un proveedor y con las balas. (...) Este muchacho era blanco, alto, por ahí de unos 30 a 32 años, con acento bogotano. Era bien presentado...".Preguntado: Díganos por qué sostiene que la ametralladora mini Atlanta era vital para el homicidio del candidato presidencial Luis Carlos Galán. Contestó: "Los que estaban buscando esta ametralladora era la gente del Mexicano y la explicación que ellos daban era que no la habían podido conseguir en Bogotá y que era vital para el trabajo conseguir esa arma ya que era una arma muy mortal y disparada en ráfaga repetida pasaba el chaleco antibalas. Eso era lo que ellos sostenían y por el tamaño de la metra era muy fácil de camuflar y de sacar entre la multitud en el momento de actuar...".(...)"El Mexicano en una cita que tuvimos en el Magdalena Medio nos confirmó que había recibido el arma...".(...)"Después de la reunión, como al mes y medio, estaba yo con el patrón en la caleta llamada Marionetas, cuando dieron la noticia del atentado contra Luis Carlos Galán. Y el patrón dijo: 'Tenemos que estar muy pendientes de las noticias porque si este hombre queda vivo es muy difícil volverlo a atacar'. Fue una zozobra hasta que dieron la noticia final de que había fallecido..."."A los ocho días del homicidio, Escobar me hizo entregarle del fondo común de los Extraditables 200 millones de pesos a un trabajador del Mexicano que fue a la ciudad de Medellín. La plata se le pagó en dólares. Recuerdo que eran 200 millones, no recuerdo exactamente cuántos dólares ya que a mí me tocaba administrar grandes cantidades de dinero..."."Fui sólo a entregar la plata. El tipo me puso a mi biper 'llamar al compadre', me dejó un número en la clave que yo había cuadrado con el Mexicano. El tipo me contestó la llamada. Como él no conocía bien a Medellín yo tenía que ponerle la cita en un lugar reconocido de Medellín. Por eso le puse la cita en el Exito de Colombia porque el Exito de Colombia lo conocen todos los antioqueños. Yo le dije en qué carro iba, él se me acercó y yo le entregué la bolsa con el dinero... ".(...)"Después de la muerte del doctor Galán supe que el que había disparado directamente había sido Rueda Rocha. (...) El que me contó eso fue Pablo Escobar. El tuvo un contacto con Rueda Rocha por carta, por intermedio de Hernando Henao 'HH'. quien después fue dado de baja por el Bloque de Búsqueda".